El hecho ocurrió el lunes, en los últimos minutos del encuentro correspondiente a la Segunda División española. De Miguel fue a disputar una pelota larga cuando Owono salió de su área para intentar despejarla y lo impactó con la rodilla en el pecho. El delantero cayó inconsciente sobre el césped y debió ser reanimado por los médicos. Tras recuperar el pulso, fue trasladado en ambulancia al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, donde quedó internado en terapia intensiva. Su estado neurológico empeoró durante las horas siguientes y el club confirmó que murió este martes a las 8 de la mañana.
El arquero fue expulsado por el árbitro, que consideró que había intervenido con fuerza excesiva. El partido, que estaba empatado 2 a 2, quedó suspendido. La secuencia fue registrada por las cámaras de la transmisión y generó conmoción entre los futbolistas y el público presente en el estadio Heliodoro Rodríguez López.
¿Puede ir preso el arquero? La Policía Nacional, a través del Grupo de Homicidios de Santa Cruz de Tenerife, abrió diligencias de oficio y el caso ya está judicializado. Sin embargo, eso no significa que Owono esté imputado por un delito ni que vaya a ser condenado. La investigación debe establecer cómo se produjo el impacto, cuál fue la causa médica de la muerte y si existió una conducta penalmente reprochable.
El fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, consideró que es “muy difícil” que el caso derive en un proceso penal. Explicó que, según la doctrina judicial española, las lesiones producidas durante una acción propia del juego no suelen ser castigadas penalmente, salvo que se trate de una agresión ajena a la disputa deportiva. Para avanzar, será importante conocer qué dice el acta arbitral y qué resolución adopta el Comité de Disciplina Deportiva sobre la jugada.
Eso no significa que la posibilidad de una condena esté completamente descartada. Si se acreditara que hubo una imprudencia grave y que esa conducta provocó la muerte, el artículo 142 del Código Penal español contempla penas de uno a cuatro años de prisión por homicidio imprudente grave. En cambio, si la acción se considera una infracción deportiva cometida durante una disputa legítima por la pelota, la responsabilidad podría quedar limitada al ámbito disciplinario. El fiscal también señaló que la familia podría presentar una denuncia si no estuviera de acuerdo con las conclusiones de la investigación.
Mientras tanto, el CD Tenerife expresó su dolor por la muerte del delantero y pidió respeto para sus familiares. El FC Andorra, equipo al que pertenece Owono, también transmitió sus condolencias. El arquero, según trascendió en la prensa española, quedó profundamente afectado por lo ocurrido.
La tragedia reabrió el debate sobre los límites de la violencia en el fútbol y la responsabilidad que puede existir cuando una acción dentro del campo termina con consecuencias fatales. La investigación deberá determinar si se trató de un accidente deportivo o si hubo elementos que permitan atribuir responsabilidad penal al guardameta.