La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, volvió a elogiar el rumbo económico de Javier Milei y llevó su respaldo más allá de la disciplina fiscal: durante una conferencia financiera en Madrid, lanzó una definición política contundente contra el populismo. “Hay que cortarle la cabeza al populismo”, afirmó, retomando una expresión que había utilizado el presidente chileno José Antonio Kast. El mensaje llega en un momento clave para el Gobierno, que busca sostener su programa económico y construir respaldo de cara a las elecciones de 2027.
“Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera. El país será recompensado por ello”, sostuvo Georgieva durante la Conferencia Internacional de Banca organizada por el Banco Santander, en un panel junto a su presidenta, Ana Botín. La titular del Fondo ubicó al país entre aquellos que, después de atravesar crisis, reforzaron sus políticas presupuestarias. El elogio funciona como un nuevo aval internacional para Milei, pero también como una toma de posición en el debate político: la jefa del organismo no se limitó a destacar las cuentas públicas, sino que llamó a combatir una corriente ideológica.
El respaldo contrasta con la fragilidad que exhiben los indicadores argentinos. Este lunes, el riesgo país cerró en 805 puntos básicos, más del doble del mínimo de 402 registrado en julio. Los bonos soberanos en dólares retrocedieron un promedio de 1,2% y las acciones argentinas profundizaron las pérdidas: el Merval cayó 3,2% en pesos y los ADR llegaron a registrar bajas superiores al 7%. La tensión financiera vuelve a poner bajo la lupa la capacidad del Gobierno para afrontar los vencimientos de deuda y conseguir financiamiento, en un escenario en el que el acceso a los mercados internacionales sigue cerrado.
La economía real tampoco ofrece el panorama de recuperación que sugiere el discurso oficial. En septiembre, las ventas minoristas de las pymes cayeron 1,2% frente a agosto y acumularon una baja del 2,1% en lo que va del año, según CAME. Y los datos de octubre de la recaudación tributaria dejaron otra señal de alerta: aunque los ingresos totales crecieron 0,7% en términos reales, el IVA neto de devoluciones cayó 8,2% interanual real, un indicador que refleja las dificultades del consumo y del mercado interno. El dato obliga a mirar más allá de la mejora nominal de la recaudación que difundió ARCA.
En ese contexto, las palabras de Georgieva tienen una dimensión que excede el respaldo técnico al programa económico. La titular del FMI legitima el ajuste de Milei y lo presenta como un modelo a seguir, al mismo tiempo que identifica al populismo como el adversario que debe ser eliminado del escenario político. Con la mirada puesta en 2027, el Gobierno recibe así un espaldarazo internacional mientras crecen las dudas de los mercados y persisten las dificultades de hogares, comercios y empresas. La pregunta de fondo es qué estabilidad se está consolidando y para quién, cuando las cuentas financieras siguen bajo presión y el consumo no logra recuperarse.