El 20 de agosto, Milei celebró en redes el dato mayorista con una frase que buscó vincularlo con su pronóstico: “Y al final Julio empezó con cero. Inflación mayorista = 0,8”.
La diferencia no es menor. El IPIM mide los precios internos al por mayor, mientras que el IPC mide la evolución de los precios de los bienes y servicios que consumen los hogares. No son dos maneras de medir exactamente lo mismo y, según especialistas consultados por Chequeado, el mayorista no funciona como un “IPC adelantado” que permita anticipar mecánicamente la inflación que pagarán los consumidores.
Así, la promesa que Milei había formulado en marzo sobre la inflación minorista de agosto terminó siendo presentada en agosto como cumplida mediante un dato mayorista correspondiente a julio.
Y ahora incluso ese indicador que el Gobierno utilizó para sostener el relato volvió a acelerarse.
La mayorista casi triplicó su registro
Según informó este miércoles el INDEC, el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) aumentó 2,1% en agosto, frente al 0,8% de julio. Es decir, casi se triplicó en apenas un mes. En términos interanuales, acumuló una suba del 29,8%.
El salto estuvo impulsado, entre otros factores, por los productos nacionales, que aumentaron 2,1%, y los importados, que subieron 2,9%. Dentro de los nacionales, el mayor impacto correspondió a petróleo crudo y gas, con 0,71 puntos porcentuales de incidencia, seguidos por productos agropecuarios, alimentos y bebidas, productos refinados del petróleo y vehículos.
El resultado también modificó la tendencia de los últimos meses. El IPIM había pasado de 5,2% en abril a 2,5% en mayo, 1,1% en junio y 0,8% en julio. En agosto volvió a acelerarse hasta el 2,1%, su nivel más alto desde mayo. En el acumulado de los primeros ocho meses del año, la inflación mayorista llegó al 19,1%.
Y hay otra diferencia que vuelve más difícil sostener el festejo anterior: en agosto el IPIM no solamente subió, sino que quedó 0,4 puntos por encima del IPC, que fue del 1,7%.
El Gobierno había festejado el dato anterior
Cuando se conoció el 0,8% de julio, Milei y Luis Caputo lo utilizaron como una señal positiva. El ministro había acompañado la celebración y el Presidente llegó a plantear públicamente que finalmente la inflación había “empezado con cero”.
El episodio generó cuestionamientos precisamente porque el pronóstico original había sido otro. Chequeado reconstruyó las declaraciones presidenciales y concluyó que Milei había hablado de inflación minorista y que nunca había presentado explícitamente al IPIM como el índice al que se refería cuando hizo aquella predicción para agosto.
El dato que sí debía poner a prueba aquella promesa fue el IPC de agosto: 1,7%. Es decir, la inflación minorista no arrancó con cero, aunque sí fue la menor en más de un año.
Ahora, además, el índice mayorista que había servido para reivindicar la promesa tampoco mantuvo el “cero”: pasó de 0,8% a 2,1% en apenas un mes.
El dato no permite afirmar por sí solo qué ocurrirá con la inflación minorista de los próximos meses: el IPIM y el IPC tienen composiciones diferentes y su relación no es automática. Pero sí deja expuesto el contraste entre aquella promesa presidencial, el cambio de índice utilizado para presentarla como cumplida y el nuevo salto de los precios mayoristas.