El Gobierno de Giorgia Meloni prepara una reforma del sistema educativo italiano que incluye un límite a la cantidad de alumnos extranjeros por aula, la prohibición del uso del burka y el niqab en las escuelas y la obligación de que algunos padres de estudiantes extranjeros aprendan italiano.
Meloni anunció las medidas durante un acto de las juventudes de su partido, Hermanos de Italia, y adelantó que el paquete será presentado próximamente ante el Consejo de Ministros. Todavía no está definido cuál será el número máximo de estudiantes extranjeros permitido por curso.
La primera ministra justificó el límite por las dificultades de integración de los alumnos que no dominan el italiano. “Si en una clase hay un solo niño que no entiende italiano, es probable que pueda aprender el idioma e integrarse rápidamente con la ayuda de sus compañeros y profesores”, sostuvo. Pero agregó que cuando son muchos los estudiantes que no manejan el idioma, “eso ya no es integración; es abandono”.
Cuántos alumnos extranjeros hay en las escuelas italianas
Actualmente, los estudiantes que no tienen ciudadanía italiana representan el 11,6% de la matrícula escolar, unos 931.323 alumnos sobre una población de poco más de 8 millones, según datos de la Fondazione ISMU correspondientes al ciclo lectivo 2024/2025.
La propuesta contempla distribuir a estos estudiantes entre distintas divisiones de una misma escuela y, cuando no haya lugar suficiente, recurrir a establecimientos cercanos. El Gobierno sostiene que el objetivo está especialmente puesto en quienes presentan dificultades con el idioma.
Italia ya cuenta, además, con un límite del 30% de alumnos extranjeros por clase y escuela en determinadas situaciones. La nueva medida anunciada por Meloni todavía no establece cómo modificaría ese esquema.
También apunta contra el burka y el niqab
El segundo eje de la reforma es la prohibición de prendas que cubran completamente el rostro dentro de las escuelas. La medida alcanzaría al burka, que cubre todo el cuerpo y el rostro, y al niqab, que deja los ojos al descubierto.
“Hay que ir a la escuela con el rostro descubierto y, en Italia, nadie puede decidir, en nombre de una tradición real o supuesta, que una joven deba ocultarse”, afirmó Meloni. La primera ministra vinculó la medida con la igualdad entre hombres y mujeres.
La legislación italiana actualmente no prohíbe expresamente el burka o el niqab. Una normativa de 1975 impide utilizar prendas que dificulten la identificación sin una justificación, mientras que una interpretación posterior permitió el uso de coberturas religiosas o culturales siempre que el rostro pueda descubrirse cuando sea necesario verificar la identidad.
Padres obligados a aprender italiano
El paquete también establece que los padres de estudiantes extranjeros que tengan graves dificultades para integrarse en el sistema escolar deberán aprender italiano.
Las medidas todavía deben ser formalizadas y debatidas antes de convertirse en ley. Por ahora, el Gobierno de Meloni anunció sus lineamientos, pero quedan por definir aspectos centrales de su aplicación y el recorrido parlamentario que tendrán.