La crisis del transporte público suma un nuevo capítulo: 104 líneas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) podrían reducir sus frecuencias o suspender sus servicios desde las 22, en medio de una disputa por los subsidios y los costos operativos. La advertencia de las cámaras empresarias expone las consecuencias de un sistema cada vez más tensionado por la política de financiamiento del Gobierno nacional.
Las empresas sostienen que el boleto mínimo de las líneas de jurisdicción nacional permanece en $742,81 desde mayo, mientras que, según sus cálculos, el costo real del pasaje sin subsidios debería alcanzar los $2.494,13. La diferencia es de $1.751,32 por viaje. Además, denuncian un desfasaje de $40.000 millones en los ingresos proyectados entre junio y octubre.
En un comunicado conjunto, las cámaras CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA advirtieron que la situación financiera pone en riesgo la continuidad y regularidad del servicio. Por eso, anticiparon que podrían aplicar restricciones progresivas para evitar una paralización total del sistema.
El ajuste también se siente en el transporte
El conflicto vuelve a poner en discusión el rol del Estado en el sostenimiento de un servicio esencial. Mientras el Gobierno nacional mantiene su política de revisión del gasto y de los subsidios, las empresas advierten que los ingresos reconocidos no alcanzan para cubrir los costos de funcionamiento, desde el combustible y los insumos hasta el mantenimiento de las unidades.
El impacto no se limita a las compañías: los pasajeros podrían quedar expuestos a esperas más largas, menos colectivos durante la noche y mayores dificultades para volver a sus casas, especialmente quienes trabajan en horarios nocturnos o dependen del transporte público para conectar con otros servicios.
Por el momento, la advertencia se refiere a una posible reducción progresiva de las frecuencias, no a la confirmación de que las 104 líneas dejarán de circular por completo. La implementación dependerá de la evolución del conflicto y de si aparecen respuestas al reclamo empresarial.
Cuáles son las líneas que podrían verse afectadas
Las líneas nacionales incluidas en la advertencia son:
Del 1 al 50: 1, 2, 8, 9, 10, 15, 17, 19, 20, 21, 22, 24, 28, 29, 31, 32, 33, 37, 41, 45, 46 y 49.
Del 51 al 100: 51, 53, 55, 56, 57, 59, 60, 63, 67, 70, 71, 74, 75, 78, 79, 80, 85, 86, 87, 88, 91, 92, 93, 95, 96, 97, 98 y 100.
Del 101 al 150: 101, 103, 105, 110, 111, 113, 114, 117, 119, 123, 124, 126, 127, 128, 129, 130, 133, 134, 135, 136, 140, 143, 145, 146, 148 y 150.
Del 151 al 195: 152, 153, 154, 158, 159, 160, 161, 163, 164, 166, 168, 169, 172, 174, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182, 184, 185, 188, 193, 194 y 195.
La advertencia deja en evidencia la fragilidad de un servicio del que dependen millones de personas todos los días. Mientras las empresas reclaman una actualización de los recursos para sostener la operación, los usuarios vuelven a quedar en el medio de una disputa que amenaza con restringir un derecho básico de movilidad.