Industria y comercio, entre los sectores más golpeados
El informe oficial volvió a mostrar una economía con fuertes diferencias entre actividades. En agosto, la industria manufacturera retrocedió 3,2% interanual y el comercio mayorista y minorista cayó 3,5%. Por su peso en el indicador, ambos sectores tuvieron una incidencia negativa importante sobre el resultado general.
En el otro extremo, la explotación de minas y canteras creció 11,1% interanual y electricidad, gas y agua avanzó 4,3%. También hubo una mejora del 3,1% en hoteles y restaurantes. Sin embargo, estos desempeños positivos no alcanzaron para compensar las bajas de buena parte de las actividades: diez sectores registraron caídas interanuales, frente a cinco que mostraron subas.
La disparidad refleja un problema de fondo: el crecimiento de algunas actividades vinculadas a los recursos naturales no necesariamente se traduce en una recuperación amplia del empleo, la industria y el comercio. Los sectores que producen bienes y mueven buena parte del mercado interno continúan mostrando dificultades.
La recesión técnica vuelve a estar en el horizonte
El débil resultado de agosto vuelve a encender las alarmas sobre el tercer trimestre. La economía ya había registrado una contracción del 0,6% en el segundo trimestre y, si el período comprendido entre julio y septiembre también termina con una caída respecto del trimestre anterior, se configuraría una recesión técnica, definida habitualmente como dos trimestres consecutivos de contracción.
El dato de agosto no confirma por sí solo ese escenario: para establecerlo hay que conocer el resultado trimestral completo, incluida la evolución de septiembre. Pero el escaso rebote del EMAE dificulta la posibilidad de recuperar el terreno perdido en julio y refuerza la incertidumbre sobre la marcha de la economía.
Las estimaciones privadas difundidas antes del dato oficial habían anticipado una recuperación mensual más pronunciada. Equilibra esperaba una suba del 1,5%, mientras que el indicador de Orlando J. Ferreres & Asociados había marcado un avance del 1,7%. El resultado del INDEC, de apenas 0,1%, quedó muy por debajo de esas proyecciones.
La foto de agosto deja así una señal incómoda para el Gobierno: después de una caída profunda, la economía casi no logró recuperarse y volvió a registrar una baja interanual. Mientras la industria y el comercio siguen en retroceso, la promesa de una recuperación sostenida todavía no encuentra respaldo en los principales indicadores de actividad.