Más gasto por día, pero menos consumo total
El gasto promedio diario por turista alcanzó los $116.900, un aumento real del 5% frente al año anterior, descontada una inflación interanual del 22,1% para el sector turístico. Pero ese incremento no alcanzó para compensar la reducción de las estadías.
En otras palabras, cada visitante gastó más por jornada, pero permaneció menos tiempo en el destino. La caída del gasto total refleja que el mayor movimiento de personas no necesariamente significa una recuperación del consumo turístico.
El costo de viajar también ayuda a explicar las decisiones de los hogares. Según un relevamiento del Instituto de Economía de la UADE, una familia de cuatro integrantes necesitó en promedio $1.072.600 para cubrir el transporte en micro y el alojamiento durante el fin de semana largo. El cálculo no incluyó comidas, excursiones ni otros gastos.
Destinos con resultados dispares
El movimiento turístico fue desigual según la localidad. Bariloche y Puerto Madryn registraron niveles de ocupación cercanos al 80%, mientras que Villa General Belgrano recibió visitantes impulsados por la Fiesta Nacional de la Cerveza.
En la Ciudad de Buenos Aires, en tanto, llegaron más de 120.000 visitantes nacionales e internacionales y la ocupación hotelera alcanzó el 80%, según los datos difundidos por Minuto Uno.
Las propuestas gastronómicas, culturales y los eventos específicos ayudaron a atraer turistas, aunque el desempeño de cada destino dependió también de las condiciones climáticas y de la demanda.
El balance deja una señal ambivalente para el sector: hubo más viajeros, pero menos dinero movilizado en términos reales. La actividad turística conserva atractivo, aunque las estadías más breves y el gasto más selectivo muestran los límites que enfrentan los bolsillos a la hora de planificar una escapada.