El anuncio se produce un día después de que el Senado brasileño aprobara el fin de la escala laboral 6×1, que establece seis días de trabajo por uno de descanso. La reforma reduce la jornada máxima semanal de 44 a 40 horas, sin recorte salarial, y establece dos días de descanso por cada cinco trabajados, con una transición gradual.
La iniciativa sobre el transporte apunta a ampliar ese tiempo libre y facilitar que los trabajadores puedan aprovecharlo sin sumar gastos de movilidad. Lula aseguró que enviará una propuesta de enmienda a la Constitución para que el pase libre alcance a las ciudades brasileñas que tengan transporte colectivo.
Cómo se financiaría el transporte gratuito
Según informó la agencia EFE, Lula señaló que los recursos para financiar la iniciativa saldrían de partidas presupuestarias que los diputados destinan a proyectos en sus distritos. Sin embargo, todavía resta conocer el diseño definitivo del programa, sus costos y el mecanismo concreto para transferir los fondos a los sistemas de transporte.
La gratuidad ya existe en algunas ciudades brasileñas durante determinados días, pero la propuesta busca extenderla a escala nacional. El alcance efectivo dependerá de la aprobación de la enmienda y de los acuerdos presupuestarios necesarios para sostenerla.
Una propuesta en plena campaña electoral
El anuncio se conoce en la recta final de la campaña presidencial. Lula buscará la reelección en la segunda vuelta del 25 de octubre frente al senador Flávio Bolsonaro, en una disputa en la que ambos candidatos intentan captar el apoyo de los votantes.
En las últimas semanas, el mandatario anunció otras medidas económicas y sociales, entre ellas iniciativas de alivio de deudas y subsidios. La oposición cuestiona el costo fiscal de estas propuestas, mientras el Gobierno las presenta como herramientas para mejorar las condiciones de vida de la población.
Con la reducción de la jornada laboral ya aprobada por el Senado y el transporte gratuito en etapa de propuesta, Lula suma dos iniciativas que ponen el foco en el tiempo libre y el poder adquisitivo de los trabajadores brasileños.