Tras el violento operativo en las favelas de Río de Janeiro, que terminó con cruentas imágenes de cadáveres apilados en la calle por los vecinos, la Policía Civil del estado que gobierna Cláudio Castro afirmó que más del 95% de los muertos que ya pudieron ser identificados tenían “vínculos comprobados” con el Comando Vermelho, una de las mayores organizaciones criminales de Brasil.
La fuerza divulgó un informe con datos sobre 115 de los 117 civiles muertos reconocidos oficialmente, sin contar los cuatro agentes que fallecieron durante la acción. Según expresaron, de los 115 fallecidos que fueron identificados, “más del 95 %” tenían un “vínculo comprobado” con la organización criminal, mientras que las otras dos pruebas periciales dieron resultados “inconclusos”.
Hasta el momento, la cifra de muertos no está clara y varía según la fuente. Según la Defensoría Pública, una institución pública que recopiló los datos, el balance de fallecidos llega a 132, pero el Gobierno regional solo ha confirmado 121 (117 civiles y cuatro agentes de seguridad).
Según la Policía, “por lo menos” 97 personas tenían antecedentes criminales “relevantes” y 59 eran buscados por órdenes judiciales de detención.
Otros 17, en tanto, no presentaban antecedentes criminales. Sin embargo, la Policía consideró que doce de ellos “demostraron indicios de participación” en el narcotráfico en sus redes sociales.
“Esta mínima fracción de narcoterroristas neutralizados que no tenían antecedentes penales ni imágenes en redes sociales portando armas o demostrando vínculos con facciones criminales no significa nada. Si no hubieran reaccionado al abordaje de los policías, habrían sido detenidos”, según el secretario de Policía Civil de Río de Janeiro, Felipe Curi, citado en el informe.
Además, el informe detalló que 62 de los fallecidos procedían de fuera del estado de Río de Janeiro, la mayoría oriundos de los estados de Pará (19), de Bahía (12), Amazonas (9) y Goiás (9). El resto se divide entre Ceará, Paraíba, Maranhão, Mato Grosso, Espírito Santos, São Paulo y Distrito Federal. También reveló la presencia de líderes de grupos armados de al menos once estados del país vinculados al Comando Vermelho refugiados en Río de Janeiro.