El expresidente francés Nicolas Sarkozy ingresó este martes en la cárcel de La Santé, en el distrito XIV de París, para iniciar su condena a cinco años de prisión por financiamiento ilegal de su campaña en 2007, y se convirtió en el primer exmandatario de la Francia moderna en ser encarcelado.
“Quiero decirles con toda mi fuerza que no es un expresidente de la República quien está siendo encarcelado esta mañana, sino un hombre inocente. Seguiré denunciando este escándalo judicial, este calvario que he padecido durante más de diez años”, aseguró Sarkozy en sus redes sociales.
El exmandatario de 70 años fue declarado culpable el pasado 25 de marzo, acusado de recibir fondos del régimen libio de Muamar el Gadafi para financiar la campaña que lo llevó a la presidencia entre 2007 y 2012. Sarkozy argumentó que la investigación se basa en “un documento cuya falsedad ya ha sido demostrada”.
Esta mañana salió de su casa acompañado por su esposa, Carla Bruni, a quien abrazó antes de subirse a la patrulla que lo llevó hasta La Santé. Cientos de seguidores lo esperaron para saludarlo. Poco después de las 9:30, el vehículo atravesó las puertas de la prisión.
Sarkozy deberá permanecer en la cárcel mientras espera que se resuelva la apelación presentada por su defensa, una decisión inusual para la Justicia francesa. Sus abogados adelantaron que tendrá un confinamiento solitario, alejado de los demás presos, por razones de seguridad.
En una entrevista con Le Figaro, el expresidente anticipó que llevaría tres libros a su celda, el máximo permitido. Uno de ellos es El Conde de Montecristo, de Alejandro Dumas, en el que el protagonista escapa de una prisión en una isla para buscar venganza. Según sus abogados, también llevó algunos suéteres y tapones para los oídos, ya que se trata de una cárcel fría y ruidosa.
“Es un momento muy difícil, pero el presidente se ha mantenido fuerte. No se queja, no ha pedido nada, ningún trato especial”, señaló uno de sus representantes, Christophe Ingrain, citado por AP. Detalló que Sarkozy podrá pasar una hora por día al aire libre y recibirá tres visitas por semana de su familia; además, planea escribir un libro sobre su experiencia en prisión.