Brasilia llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli.
Citó formalmente al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi.
El canciller Mauro Vieira catalogó las expresiones de Milei como “graves, inaceptables y sin precedentes”.
A estas medidas se sumaron las declaraciones previas del propio Lula, quien al ser consultado por la prensa ironizó sobre su par argentino con un lapidario: “¿Quién es ese tipo?”.
Si bien este episodio marca uno de los momentos de mayor deterioro en la relación bilateral desde la llegada de los libertarios al poder en la Casa Rosada, desde el plano económico sobrevive la premisa de resguardar el intercambio comercial, entendiendo que la Argentina se mantiene como uno de los socios estratégicos indispensables para la economía del gigante sudamericano.