El impacto de la gestión del ministro de Economía, Luis Caputo, impacta en la retención del voto libertario: quienes eligieron a Milei en 2023 y residen en hogares que no recortaron ningún consumo, el 64% volvería a votar a LLA. Entre quienes sí debieron ajustarse, esa proporción cae al 53%.
Cuando se proyecta la intención de voto total entre los jóvenes encuestados, el peronismo concentra el 67% de quienes declaran que votarían, frente al 25% que se inclinaría por alguna expresión de LLA. La izquierda obtendría el 6% y el PRO, el 2%.
En cuanto a la composición por género, los hombres se inclinan en su mayoría por LLA y las mujeres por el peronismo. El 63% de los votantes libertarios son varones, mientras que el 37% son mujeres. En el peronismo, la relación se invierte: el 57% son mujeres y el 43%, varones.
Los jóvenes que viven en hogares que debieron recortar su consumo la intención de voto a LLA alcanza el 20%, mientras que los jóvenes de hogares que no se ajustaron la cifra escala al 34%. El peronismo, en cambio, se mantiene como la fuerza mayoritaria en ambos grupos.
El 75% de los encuestados percibe que la economía empeoró en los últimos 12 meses y apenas el 8% considera que mejoró. El 60% declaró que su hogar redujo el consumo en algún rubro durante lo que va del año: el 40% recortó en alimentos, el 18% en ropa o calzado, el 17% en recreación y el 14% en servicios como luz, gas o telefonía.
Además, el 57% de los jóvenes señaló que en su hogar se endeudaron para afrontar gastos cotidianos. El canal predominante fue el informal: el 68% recurrió a familiares o amigos y el 39% a prestamistas del barrio. Las billeteras virtuales y las tarjetas de crédito fueron utilizadas por el 21% y el 18%, respectivamente. Entre los hogares que ajustaron su consumo, el 66% también tomó deuda, frente al 41% de los que no realizaron recortes.