Espectáculos

Paul McCartney y Argentina: una historia de amor

A un mes exacto de las próximas presentaciones del ex-Beatle en nuestro país, repasamos algunas historias de sus cuatro visitas anteriores y abrimos el cajón de los recuerdos: curiosidades y una relación que no envejece.

1993

 

La noche del viernes 10 de diciembre de 1993 permanece eterna en la memoria de los casi 60.000 mil argentinos presentes que pudieron saldar una vieja deuda luego de casi tres décadas. Esa noche, Paul McCartney se presentó por primera vez en el país en el Estadio River Plate en el marco de su “New World Tour” y conjuró una experiencia inolvidable por varios motivos; tal vez, el más importante, es que era el debut de un Beatle en suelo argentino. 

La convertibilidad daba sus primeros pasos en el país, factor que posicionaba a la Argentina como un suelo fértil para las visitas de artistas extranjeros en estadio multitudinarios, y la visita de Paul quedó erigida como una de las más destacadas de aquellos años: prueba sobrante son las casi tres horas de recital (algo que se volvería habitual en McCartney: actuaciones maratónicas) en las que el ícono repasó su destacada obra solista (la visita ocurrió en el marco de presentación de Off the ground, por entonces su último disco en solitario), algunas joyas de Wings, la banda que comandó durante la década del ´70 junto a su esposa Linda (presente esa noche) y, por supuesto, lo que todos esperaron tantos años: canciones de Los Beatles. “Drive my car”, “All my loving”, “Here, there and everywhere” y las obligatorias “Yesterday”, “Penny Lane” y “Let it be” entre tantas otras, hicieron honor al legado de los Cuatro de Liverpool y formalizaron por primera vez la relación de nuestro país con aquella obra inolvidable. 

Paul repitió las dos noches siguientes, sábado 11 y domingo 12, marcándose así una convocatoria final de casi 150.000 personas que vibraron a lo largo de las 32 canciones que ofreció.

¿Un detalle curioso?

El mismo día del show, durante la tarde, Paul recibió en su camarín a dieciseis concejales de la Ciudad de Buenos Aires que le entregaron la medalla de “Ciudadano Ilustre”. Merecido es poco.

 

2010

Diecisiete años hubo que esperar para volver a recibir a McCartney en el país. Diecisiete años en los cuales le ocurrieron muchas cosas, pero tal vez la más significativa fue la pérdida de su esposa y compañera artística Linda Eastman, su media naranja luego de más de veinte años, motivo por el cual las dos noches que el ex Beatle se presentó en Buenos Aires, nuevamente con el Estadio River Plate como anfitrión, le dedicó “Venus and Mars” canción de su grupo Wings y que ambos compusieron juntos. Las fechas elegidas fueron el 10 y 11 de noviembre y la excusa del reencuentro fue la gira “Up and Coming Tour” que había comenzado pocos meses antes. ¿La convocatoria? Casi 60.000 personas en cada noche, que rápidamente habían agotado las entradas meses atrás y que durante casi tres horas tuvieron la chance de ver a su ídolo con una banda completamente diferente a la que trajo en 1993 (a destacar el baterista Abe Laboriel Jr.) que ejecutó a la perfección clásicos del repertorio Beatle como “Helter Skelter” (¿la primera canción heavy metal de la historia?) “Something” (Paul se la dedicó a George Harrison, quien falleció en 2001), “Eleanor Rigby” y “Back in the U.S.S.R.”. En el medio, perlas de Wings como “Live and let die”, “Band on the run” y “Mrs. Vandebilt” y apenas dos canciones de su discografía solista: “Here today” y “Dance tonight”. Con sus canciones como única arma, Paul se anotó otra victoria en suelo argentino. Esta vez, acompañado no sólo de los nostálgicos de siempre, sino de una generación de nuevos oyentes que pudieron ver por primera vez, nada más y nada menos, a un Beatle. ¿Un detalle curioso? Federico, un luthier argentino y fan a ultranza de los Beatles, diseñó un bajo eléctrico exclusivamente para regalárselo a Paul durante su visita. Con mucha fe y esperanza (y alguna ayudita de sus amigos) logró contactar a uno de los asistentes de Paul, llegar temprano a River y cumplir su sueño: entregarle en mano el bajo a Paul MCartney.

2016:

Seis años después del doblete en River y a bordo de la gira “One on One” se anunció una nueva visita del ídolo británico a nuestro país, con un detalle no menor: antes de sus dos presentaciones en Buenos Aires (esta vez la sede elegida fue el Estadio Único de La Plata, las noches del 17 y 19 de mayo) Paul se presentaría en la provincia de Córdoba, en el mítico Estadio Mario Alberto Kempes, oficializando así la primera visita del músico al interior del país, el 15 de mayo. “¡Buenas noches, Córdoba! ¡Hola culiados!” fueron las palabras que Sir Paul pronunció (en un muy aceptable español) luego de los dos primeros temas y que desataron la euforia del público cordobés. A lo largo de casi tres horas, Paul plantó bandera en suelo cordobés y se anotó otra fiesta en tierra nacional.

Días después, y ya en Buenos Aires, Paul volvió a demostrar el poder de las canciones que no acusan el paso del tiempo y porqué Argentina es una de los países más Beatlemaníacos de todos. Con un setlist de 39 canciones y como si de un hechizo emocional se tratase, las pantallas proyectando imágenes de Los Beatles en sus años dorados detonaron la nostalgia de los presentes y el amor indiscutible que genera uno de sus miembros desde aquella primera visita. ¿Un detalle curioso? La noche del 17, durante los bises, Paul hizo subir al escenario a Leila, una niña del público que le pidió tocar con él. Le prestó un bajo y tocaron “Get Back”. Luego, aplauso de todo el estadio y de Paul para Leila, quien seguramente le cuente esta historia a cada ser humano que se cruce en su vida.



2019:

En la que hasta dentro de un mes es la última visita de McCartney a nuestro país, el 23 de marzo de 2019 el músico se presentó en el Campo Argentino de Polo en la que fue la primera visita donde no repetía fecha, motivo por el cual el público quiso asegurarse su ticket y agotó la capacidad del recinto en tiempo récord. Paul venía a presentar “Egypt Station” su decimoséptimo álbum de estudio, en el marco de su gira “Freshen Up” y a repasar una vez más lo mejor del cancionero Beatle. Como si todavía tuviese algo que demostrar, arremetió con una lista afilada de clásicos: nada más y nada menos que “A Hard Day´s Night” para abrir la noche, con esa acorde de guitarra iniciático e inmortal que asegura la fiesta, cortesía de su viejo amigo John Lennon. También hubo momento para el romance: Paul le dedicó la canción “My valentine” a su esposa Nancy, presente esa noche en el recital, mientras en las pantallas se transmitía el videoclip de la canción, protagonizado por Natalie Portman. Pero si de nostalgia hablamos, el tramo final del setlist significó el sueño de todo fanático de Los Beatles: “Birthday”, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, “Hey Jude” y el inolvidable medley del disco Abbey Road compuesto por “Golden Slumbers”, “Carry that weight” y “The end” pusieron el sello a otro encuentro entre Argentina y Paul McCartney, con promesa de retorno para seguir escribiendo esta historia. Una historia que escribirá su nuevo capítulo el mes próximo en Buenos Aires y en Córdoba y que ya se siente en el aire.



¿Qué esperamos de su próxima vista?

La respuesta rápida es que la magia Beatle vuelva a sobrevolar Buenos Aires, pero la más arriesgada desea un nuevo capítulo de esta historia de amor que -esperamos- no tenga fin.

Franco Felice

Franco Felice

About Author

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar

Espectáculos

La Vela Puerca: un nuevo capítulo con “No Sé” y una gira que no se detiene

La Vela Puerca sigue sorprendiendo a sus seguidores. Mientras continúan con su innovador show “Envés”, la banda uruguaya ha lanzado
Espectáculos

Lollapalooza Argentina 2025: Celebrando una Década de Música y Diversidad

Desde su primera edición en 2014, Lollapalooza Argentina ha crecido hasta convertirse en el festival de música en vivo más