Ruby Chen, la madre de Itay Chen, un soldado estadounidense-israelí asesinado el 7 de octubre y cuyo cuerpo sigue retenido en Gaza, remarcó a CNN que lo correcto era “devolver a todos los rehenes, incluso al precio de poner fin a la guerra”. “Señor primer ministro, ahora es el momento de ir a por ello y no tener consideraciones políticas. Traiga ya a los 50 rehenes a casa”, pidió.
Antes del acto en Tel Aviv también se registraron manifestaciones en Haifa, en el norte de Israel, donde incluso se exigió la renuncia de Netanyahu. Además, hubo movilizaciones más pequeñas en el cruce de Alonim, en el norte del país, y en la zona centro, en Ness Ziona.
Muchas de las pancartas y carteles le pedían al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que interviniera para poner fin a la guerra en Gaza. En las últimas horas, el republicano respaldó fuertemente a Netanyahu, a quien calificó como “un héroe de guerra” que hizo un “trabajo fabuloso” frente a la amenaza de Irán.
También sostuvo que los cargos en su contra por corrupción son “una caza de brujas política muy similar a la que yo tuve que soportar”. “Estados Unidos no va a tolerar la locura que los fiscales descontrolados le están haciendo a Bibi Netanyahu”, afirmó en un posteo de Truth Social.
“Gracias, presidente Trump, por tu conmovedor apoyo hacia mí y tu tremendo apoyo a Israel y el pueblo judío”, le respondió el primer ministro en X. “Seguiremos trabajando juntos para derrotar a nuestros enemigos comunes, liberar a los rehenes y ampliar rápidamente el círculo de la paz”, agregó.