La economía argentina puede mostrar números positivos de actividad, pero el crecimiento está lejos de traducirse en más puestos de trabajo. Ocho de los diez sectores que más se expandieron desde el inicio del gobierno de Javier Milei perdieron trabajadores, según un informe del Centro de Estudios para la Recuperación Argentina (Centro RA) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
El contraste muestra una de las principales características del modelo económico actual: las actividades que más crecen son, en buena medida, sectores concentrados y vinculados a la generación de divisas, pero con una capacidad limitada para crear empleo, mientras que las ramas que tienen un peso mucho mayor en el trabajo y el consumo interno continúan perdiendo actividad y puestos laborales.
Desde noviembre de 2023, la actividad económica acumuló una expansión del 5,6%. En el mismo período, se perdieron 329.667 puestos de trabajo asalariados registrados.
Crecen los sectores que generan menos empleo
Entre las actividades que más avanzaron aparece el agro, con un crecimiento acumulado del 40% desde noviembre de 2023. También crecieron con fuerza la intermediación financiera, que avanzó 19%, y la explotación de minas y canteras, con una expansión del 16%.
Pero el crecimiento de estas actividades no se tradujo proporcionalmente en empleo. La minería, por ejemplo, perdió alrededor de 5.200 trabajadores registrados en el último año, mientras que el sector financiero redujo su cantidad de trabajadores un 3,7%.
El agro constituye una de las excepciones: sumó alrededor de 1.700 puestos en la comparación interanual y unos 13.000 desde diciembre de 2023.
El patrón que aparece en los datos es que una parte importante del crecimiento se concentra en actividades de alta productividad, exportadoras o intensivas en capital, que pueden aumentar su producción sin necesitar incorporar grandes cantidades de trabajadores.
La economía que mueve el empleo, en retroceso
El panorama cambia cuando se observan las actividades que tienen una relación mucho más directa con el empleo y el mercado interno.
La industria manufacturera acumula una caída del 8% en su nivel de actividad desde noviembre de 2023 y perdió más de 80.000 puestos registrados. El comercio también registra una contracción cercana al 4% en el período.
La construcción, otro sector con fuerte capacidad para generar empleo directo e indirecto, también sufrió una importante pérdida de puestos de trabajo.
Así, el crecimiento que muestran algunos indicadores de actividad convive con una situación diferente para buena parte de los trabajadores y de las empresas que dependen del consumo interno, la industria, el comercio y la construcción.
El informe de la UBA expone de esta manera una de las contradicciones del actual escenario económico: los sectores que más crecen no son necesariamente los que más empleo generan, mientras que las actividades que tienen mayor impacto sobre el mercado laboral y el consumo de la mayoría de la población todavía se encuentran rezagadas.