El Vaticano confirmó de manera definitiva que el sacerdote argentino Carlos Miguel Buela, fundador del Instituto del Verbo Encarnado (IVE) y de las Siervas del Señor y de la Virgen de Matará, fue culpable de abusos contra varias personas.
La decisión fue tomada después de que tanto el Tribunal Penal Especial de Primera Instancia como el Tribunal de Apelación de la Iglesia alcanzaran la denominada “certeza moral” sobre su responsabilidad por hechos cometidos con violencia contra varias personas.
Buela había sido denunciado por cerca de 20 seminaristas desde la década de 2000. Los hechos fueron encuadrados en el canon 1395 §2 del Código de Derecho Canónico, referido a delitos contra la moral sexual.
La resolución se conoció tres años después de la muerte del sacerdote, quien falleció en Génova, Italia, en 2023. Por ese motivo, la decisión corresponde al ámbito de la justicia eclesiástica y no implica una nueva sanción personal contra él.
Buela nació en Buenos Aires en 1941 y fundó en 1984, en San Rafael, Mendoza, el Instituto del Verbo Encarnado, una congregación que posteriormente se extendió a distintos países. También creó su rama femenina, las Siervas del Señor y de la Virgen de Matará.
Las denuncias en su contra incluían abusos sexuales, de poder y de conciencia. En 2010, la Santa Sede le prohibió ejercer cualquier actividad ministerial y cualquier acto sacerdotal, tanto público como privado.
El Vaticano informó ahora que la decisión fue comunicada el 14 de septiembre a los superiores provinciales de los dos institutos durante una reunión realizada en Roma.
La Santa Sede señaló que la resolución busca “restablecer la verdad” y hacer justicia a quienes sufrieron daños por la conducta de Buela. También planteó la necesidad de revisar la formación, la espiritualidad y el funcionamiento de las congregaciones que fundó, diferenciando el carisma de las instituciones de la conducta personal de su fundador.