Sin embargo, el sobreseimiento no elimina las preguntas políticas que dejó el caso ni equivale a demostrar que todas las críticas y denuncias fueron falsas. La causa investigó la promoción que el propio Presidente hizo del token $LIBRA, cuyo valor se desplomó después del lanzamiento y provocó pérdidas entre inversores. El fallo cerró la investigación respecto de los imputados, pero la controversia sobre la actuación presidencial y sus consecuencias continúa en el centro del debate público.
Insultos y amenazas contra periodistas
Durante su intervención, Milei también volvió a apuntar contra periodistas que informaron sobre el caso. Los calificó de “ensobrados”, “corruptos” y “mercenarios de la mentira”, y mencionó expresamente a Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrigues, Natalia Volosin y Luis Novaresio, entre otros.
“Que sepan muy bien que los hijos de puta en Argentina no van a tener piedad”, lanzó el Presidente, en una frase que provocó aplausos entre algunos de los asistentes. El mandatario insistió en que hubo una operación en su contra y responsabilizó a sectores políticos y mediáticos por las denuncias y cuestionamientos que enfrentó.
Las declaraciones se produjeron en un encuentro organizado por la Fundación Faro, el espacio dirigido por Agustín Laje que reúne a referentes del pensamiento libertario y a figuras cercanas al oficialismo. El acto funcionó como escenario para que Milei reforzara su discurso de confrontación con el periodismo, la oposición y lo que denomina el statu quo.
La causa $LIBRA, convertida en argumento político
Lejos de limitarse a celebrar la decisión judicial, Milei utilizó el cierre de la causa para reivindicar su gestión y presentarse como víctima de una ofensiva contra su Gobierno. Según sostuvo, la investigación tuvo objetivos políticos y buscó debilitar su autoridad.
El Presidente no ofreció en su discurso una explicación detallada sobre las dudas que surgieron en torno a la promoción de la criptomoneda ni sobre los interrogantes que marcaron la investigación. En cambio, centró sus críticas en quienes difundieron información sobre el caso y reclamó una compensación por el daño que, a su entender, sufrió su imagen.
El episodio vuelve a mostrar cómo el Gobierno convierte los conflictos judiciales y las denuncias contra sus integrantes en parte de su enfrentamiento político con la oposición y la prensa. Mientras Milei celebra el sobreseimiento como una reivindicación, el caso $LIBRA sigue siendo un tema de fuerte repercusión pública por las pérdidas de los inversores y por las preguntas que dejó el episodio.