Las universidades públicas argentinas llevaron su reclamo hasta el Vaticano. Franco Bartolacci, presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), le entregó al papa León XIV un informe que advierte sobre el deterioro del sistema universitario y científico, cuestiona el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y alerta sobre las consecuencias institucionales del conflicto con el Gobierno de Javier Milei.
El encuentro se produjo durante la audiencia general en el Vaticano, antes de la visita del Pontífice a la Argentina, prevista para noviembre. Bartolacci explicó que el objetivo fue acercarle información sobre la situación que atraviesan las universidades públicas y la ciencia, en un contexto que las autoridades académicas describen como crítico.
La crisis universitaria va más allá del presupuesto
“La profunda crisis no es solo presupuestaria”, advierte el documento del CIN. El informe sostiene que el deterioro de los recursos afecta el funcionamiento de las casas de estudio, pero también compromete la investigación científica, las actividades de extensión, la actualización de equipamiento y las posibilidades de miles de jóvenes de completar sus carreras.
Las autoridades universitarias también alertan sobre un progresivo debilitamiento de la legitimidad social del sistema público de educación superior. La preocupación es que las dificultades económicas terminen deteriorando capacidades construidas durante décadas y limiten el aporte de las universidades al desarrollo científico, tecnológico y productivo del país.
La denuncia por el incumplimiento de la ley
Uno de los puntos más duros del informe apunta directamente al Poder Ejecutivo. El CIN denuncia que el Gobierno ignora la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada por el Congreso, y desoye fallos judiciales que ordenan su cumplimiento.
“Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se lesiona no es solo el presupuesto universitario, sino el contrato social que nos une y nos mantiene libres y en un Estado de derecho”, plantea el documento.
De esta manera, el reclamo excede la discusión por los fondos: las universidades advierten que el conflicto también involucra el respeto por las decisiones del Congreso, las resoluciones de la Justicia y la división de poderes. La denuncia institucional coloca el financiamiento educativo en el centro de una discusión más amplia sobre el funcionamiento de la democracia argentina.
El pedido de las universidades antes de la visita papal
La entrega del informe también busca que León XIV conozca de primera mano la situación de la educación superior y la ciencia antes de su llegada al país. Desde el CIN expresaron su expectativa de que la presencia y la palabra del Pontífice contribuyan a promover el diálogo y fortalezcan el reconocimiento del papel de las instituciones educativas.
Las universidades públicas son un actor central en la formación profesional, la producción de conocimiento y la investigación científica. Por eso, el documento advierte que las consecuencias del ajuste no quedan puertas adentro de las facultades: también afectan las oportunidades educativas, la innovación y el desarrollo nacional.
Con el reclamo ante el Papa, las autoridades universitarias vuelven a poner en primer plano un conflicto que sigue sin resolverse. El mensaje es claro: para el sistema universitario, la crisis no se limita a cuánto dinero recibe, sino que también pone en juego el cumplimiento de las leyes y el lugar que la educación pública ocupa en el proyecto de país.