El Parlamento de Francia define este martes una de las medidas más ambiciosas de Europa en materia de infancia y tecnología: una ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años. La Asamblea Nacional y el Senado someten a votación final el texto acordado, después de que diputados y senadores llegaran a un consenso el lunes sobre el mecanismo para aplicar la restricción.
Una comisión mixta de siete senadores y siete diputados resolvió “prohibir a los menores” de 15 años el “acceso a un servicio de red social en línea”, con excepciones como las enciclopedias online. Los legisladores se inclinaron por la fórmula de la Asamblea Nacional, una prohibición general a todas las plataformas, en lugar de la propuesta del Senado, que impulsaba crear una “lista negra” de servicios vedados. La senadora centrista Catherine Morin-Desailly admitió que esa segunda opción hubiera demandado más tiempo para entrar en vigencia.
El texto también prohíbe el uso de celulares en los liceos (equivalentes a la secundaria superior), en línea con restricciones que ya rigen en las escuelas y en el primer ciclo secundario francés.
El proyecto forma parte de la agenda del presidente Emmanuel Macron, que busca convertir la protección de los menores frente a las pantallas en uno de los sellos de su segundo mandato, que concluye en mayo de 2027. En enero, cuando la Asamblea Nacional dio el primer respaldo al proyecto con 130 votos a favor y 21 en contra, Macron celebró el avance en redes sociales con una frase que resume el espíritu de la iniciativa: que el cerebro de los chicos “no está en venta”.
El Gobierno francés apunta a que la prohibición esté vigente a partir de septiembre, cuando arranca el nuevo ciclo lectivo. Sin embargo, el camino no fue lineal: la Comisión Europea había cuestionado que una versión previa del proyecto era incompatible con las normas del mercado único digital de la Unión Europea, lo que obligó a renegociar el texto entre ambas cámaras.
La presión sobre los legisladores europeos creció después de que Australia se convirtiera en el primer país del mundo en prohibir las redes sociales a los menores de 16 años. En la misma sintonía, la Comisión Europea anunció recientemente que evalúa establecer un acceso “progresivo y gradual” de niños y adolescentes a las plataformas digitales.
De aprobarse, Francia se convertiría en el primer país europeo en sancionar una restricción de este tipo, en un contexto de creciente preocupación por el impacto de las redes en la salud mental, el sueño y la exposición de los adolescentes a contenidos nocivos.