“Yo lo disfrutaba”: el brutal relato de una adolescente que hostigó a una compañera en Bariloche
BY Redacción Somos Citrica
24/10/2026
0
Comments
Un caso de bullying que involucra a estudiantes de un colegio privado de Catamarca generó conmoción tras la difusión de un video en el que una de las adolescentes reconoció cómo ella y un grupo de amigas hostigaron a una compañera de 17 años durante el viaje de egresados a Bariloche. En su relato, describió las burlas, los insultos y las agresiones que sufrió la víctima, e incluso aseguró que disfrutó al enterarse de la crisis que atravesó después de los episodios.
La joven contó que, durante una salida a un boliche, se acercaron a la adolescente y comenzaron a burlarse de su aspecto físico y de un supuesto video íntimo que había circulado previamente. También relató que le arrojó el contenido de un vaso y que el grupo continuó con los ataques mientras la víctima intentaba defenderse. El hostigamiento, según reconoció en la grabación, no se limitaba al viaje: también ocurría en el ámbito escolar.
Una de las frases que más indignación generó fue la que pronunció al describir lo que sucedió después de las agresiones. Según su propio relato, les informaron que la adolescente había atravesado una crisis de salud mental, con episodios en los que se lastimaba y se arrancaba el pelo. “Le dio un brote psicótico, se sacaba los pelos y yo lo disfrutaba”, afirmó, entre risas.
El video se viralizó y provocó fuertes cuestionamientos por la crueldad de los hechos narrados y por la naturalidad con la que la joven describió las agresiones. La exposición pública del caso también reavivó la preocupación por el hostigamiento entre adolescentes y por la circulación de material íntimo sin consentimiento, una forma de violencia que puede profundizar la vulnerabilidad de quienes la padecen.
🗣️El video que publicó la joven de Catamarca contando sobre un CASO EXTREMO de bullying en el colegio Pía
#bullying #catamarca #pia https://t.co/bFCtmCk9wL
La Justicia provincial abrió dos investigaciones vinculadas con el caso. Una de ellas busca determinar si hubo producción y difusión de material íntimo de la adolescente sin su consentimiento. En ese expediente hay tres jóvenes imputados, aunque las acusaciones deben probarse y no equivalen a una condena. Las defensas cuestionaron aspectos de la imputación y plantearon objeciones a las actuaciones judiciales.
La segunda investigación se centra en el hostigamiento denunciado contra la adolescente y está a cargo de la fiscal Paola González Pinto. El objetivo es reconstruir los episodios de acoso y establecer las responsabilidades que pudieran corresponder. La existencia de dos expedientes refleja que el caso no se limita a lo ocurrido durante una noche en Bariloche: también abarca la presunta circulación previa de material privado y las situaciones de maltrato entre compañeros.
La actuación del colegio, bajo la lupa
El caso también puso bajo cuestionamiento al Colegio Privado Pía Didoménico, al que concurrían la víctima y los estudiantes involucrados. La institución difundió un comunicado en el que afirmó haber actuado con responsabilidad y celeridad desde que tomó conocimiento de los hechos, y señaló que trabajó con las autoridades educativas para abordar la situación y proteger a los alumnos.
Sin embargo, medios locales informaron que la adolescente habría señalado que docentes mencionaron el material íntimo en distintas oportunidades dentro del aula. Ese señalamiento abrió interrogantes sobre cuándo se conoció la situación, qué sabían las autoridades escolares y qué medidas se tomaron para evitar que continuara el hostigamiento.
Ante la repercusión del caso, el Ministerio de Educación de Catamarca solicitó al establecimiento un informe detallado sobre lo ocurrido, con documentación respaldatoria y un plan de protección y continuidad pedagógica. La intervención busca determinar cómo actuó la institución y qué medidas de cuidado deben implementarse.
Mientras avanzan las investigaciones, el caso vuelve a poner sobre la mesa la responsabilidad de los adultos y de las instituciones educativas frente al bullying, la violencia digital y la difusión no consentida de imágenes íntimas. También expone el impacto que puede tener el hostigamiento sostenido sobre la salud y la integridad de una adolescente, y la necesidad de que las denuncias sean escuchadas y atendidas a tiempo.