La Justicia Federal de Córdoba identificó los restos de ocho personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar, encontrados en el predio donde funcionó La Perla, uno de los mayores centros clandestinos de detención, tortura y exterminio del país. El hallazgo representa un nuevo avance en la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia, casi medio siglo después de los crímenes cometidos por el terrorismo de Estado.
Las identificaciones fueron posibles gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y del Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba, que realizaron análisis antropológicos y cotejos genéticos. Los restos habían sido recuperados durante excavaciones realizadas en 2025 en el sector conocido como Loma del Torito, dentro del predio de la Guarnición Militar de La Calera.
El Juzgado Federal N.º 3, a cargo de Miguel Hugo Vaca Narvaja, anunció que dará a conocer públicamente las identidades este viernes 23 de octubre a las 9, en los Tribunales Federales de Córdoba. La presentación se realizará después de que las familias fueran notificadas de manera privada y podrá seguirse de forma virtual.
La búsqueda de los desaparecidos en La Perla
La investigación se enmarca en la causa por enterramientos clandestinos y busca reconstruir el destino de las personas secuestradas y asesinadas durante la dictadura. En septiembre de 2025 se retomaron las excavaciones en Loma del Torito, donde los equipos encontraron numerosos restos óseos humanos dispersos y desarticulados.
Los trabajos forenses permitieron comparar el material recuperado con muestras genéticas aportadas por familiares de personas desaparecidas. La identificación de los restos constituye un paso fundamental para restituirles sus nombres y aportar respuestas a familias que llevan décadas buscando a sus seres queridos.
Uno de los principales centros de exterminio de la dictadura
La Perla funcionó entre 1976 y 1978 en las afueras de la ciudad de Córdoba, bajo la órbita del III Cuerpo de Ejército. Se estima que entre 2.200 y 2.500 personas estuvieron cautivas allí, muchas de las cuales fueron asesinadas y continúan desaparecidas.
En el predio se desplegó parte del aparato represivo de la dictadura, con secuestros, torturas y asesinatos clandestinos. La recuperación e identificación de restos permite avanzar en el esclarecimiento de esos crímenes y reconstruir historias que el terrorismo de Estado intentó borrar.
Las nuevas identificaciones se suman a otros hallazgos realizados durante 2026 en el mismo lugar. Las excavaciones y el trabajo de los equipos forenses continúan siendo centrales para determinar el destino de las víctimas y sostener el proceso de Memoria, Verdad y Justicia.