¿Qué es la ameba “come-cerebros”?
La Naegleria fowleri es una ameba de vida libre, es decir, un organismo unicelular que vive en el ambiente. Puede encontrarse en el suelo y en aguas dulces templadas o calientes, como lagos, ríos, estanques y aguas termales. En circunstancias poco frecuentes también se ha detectado en espacios recreativos acuáticos con mantenimiento o desinfección insuficientes.
El apodo “come-cerebros” se debe a que, cuando logra ingresar al organismo por la nariz, puede llegar al cerebro y destruir tejido cerebral, provocando una inflamación grave. Sin embargo, las infecciones humanas son excepcionales: la presencia de la ameba en el ambiente no significa que toda persona que entre en contacto con agua dulce esté en riesgo.
¿Cómo ingresa al organismo y qué provoca?
La infección se produce cuando agua contaminada con Naegleria fowleri entra por la nariz. Desde la cavidad nasal, el microorganismo puede avanzar a través del nervio olfatorio hasta el cerebro y desencadenar una meningoencefalitis amebiana primaria.
Es importante distinguir las vías de exposición: beber agua contaminada no provoca esta infección y la enfermedad no se transmite de persona a persona. Por eso, convivir con alguien que tuvo la infección no implica un riesgo de contagio.
El riesgo se asocia principalmente con actividades en aguas dulces cálidas en las que el agua puede ingresar por la nariz. También se han documentado casos excepcionales relacionados con agua contaminada utilizada para lavados nasales.
Cuáles son los síntomas
Los primeros síntomas suelen aparecer entre uno y 12 días después de la exposición, aunque el plazo puede variar. Entre las señales iniciales se encuentran:
Dolor de cabeza intenso.
Fiebre.
Náuseas y vómitos.
Rigidez en el cuello.
A medida que la infección avanza, pueden aparecer confusión, alteraciones del estado mental, pérdida del equilibrio, convulsiones, alucinaciones y coma. Como los síntomas iniciales pueden parecerse a los de otras enfermedades, el diagnóstico puede resultar difícil y la evolución suele ser rápida.
Ante fiebre, dolor de cabeza intenso, vómitos o rigidez de cuello después de una posible exposición a agua contaminada, se debe buscar atención médica urgente.
¿Se puede prevenir?
La medida principal es evitar que el agua potencialmente contaminada ingrese por la nariz. En aguas dulces cálidas o termales, se recomienda no sumergir la cabeza cuando exista una posible exposición y seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias. Para los lavados nasales, deben utilizarse agua destilada o estéril, o agua previamente hervida y enfriada, nunca agua corriente sin tratar.
La infección es muy poco frecuente, pero puede ser devastadora. En Catamarca, los análisis ambientales y la investigación epidemiológica serán fundamentales para determinar cómo se produjo el caso y si existe alguna fuente de exposición que requiera medidas preventivas.