Patricia Bullrich volvió a marcar diferencias con el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y encendió una nueva señal de alarma dentro del oficialismo. La senadora y jefa del bloque libertario en el Senado expresó su preocupación por la velocidad de la recuperación y reclamó que los resultados del programa económico lleguen con mayor rapidez a las familias, las pymes y las empresas.
La definición adquiere especial relevancia porque Bullrich no es una dirigente opositora, sino una de las principales figuras políticas que integran el oficialismo. Además, no se trata de una crítica aislada: durante las últimas semanas ya había reclamado públicamente “más velocidad” para que la mejora económica se sintiera en la vida cotidiana.
Esta vez, durante una exposición en la Universidad de San Andrés, fue todavía más explícita: “En este momento esa velocidad me preocupa muchísimo. Me preocupa que esa velocidad esté al ritmo de lo que cada argentino necesita, para que el año que viene sienta que el esfuerzo que hizo tuvo un sentido”.
Una crítica que se repite dentro del oficialismo
Bullrich también reclamó que la reducción de impuestos no quede limitada a los grandes proyectos que acceden al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
“A mí me gustaría más que podamos bajar impuestos para todos”, sostuvo. Y explicó que existen empresas, industrias, comercios y servicios tecnológicos que todavía enfrentan costos elevados y tienen dificultades para competir.
La senadora reconoció los avances macroeconómicos del Gobierno, pero insistió en que todavía falta que esos resultados se traduzcan en la economía cotidiana. “¿Qué necesitamos? Que haya confianza para que la velocidad de estos cambios se vean en cada familia argentina, en cada Pyme, en cada empresa grande, en la economía de todos los días”, planteó.
Sus declaraciones se suman a las que había realizado en agosto, cuando, después de reunirse con empresarios, había pedido “más velocidad en los resultados para que el cambio se sienta en la vida cotidiana”. En aquella oportunidad también había reconocido que “algunos sectores están pasando un momento difícil”.
La diferencia es que ahora Bullrich vuelve a poner el tema sobre la mesa y lo hace después de que Milei defendiera nuevamente su programa económico y descartara la necesidad de modificar el rumbo. Así, mientras el Presidente busca instalar la idea de que la estabilización ya está dando resultados, una de las principales dirigentes de su espacio admite públicamente que la recuperación todavía no avanza al ritmo que necesita buena parte de la población.
Por ahora, no hay elementos para hablar de una ruptura de Bullrich con el Gobierno. Pero la reiteración de sus advertencias sí expone una tensión dentro del oficialismo: mientras Milei reivindica el rumbo económico, una de sus figuras más importantes reclama que los beneficios lleguen más rápido al bolsillo.