Estados Unidos reconoció públicamente por primera vez que tiene armas desplegadas en órbita terrestre, en una nueva señal de la creciente militarización del espacio y de la preparación de las principales potencias para un eventual conflicto fuera de la Tierra.
La confirmación estuvo a cargo de Troy Meink, secretario de la Fuerza Aérea estadounidense, durante la conferencia anual Air, Space and Cyber, realizada en Maryland. “Estados Unidos cuenta actualmente con armas de control espacial en órbita capaces de defender a la fuerza conjunta”, afirmó.
Meink no precisó qué tipo de armamento fue desplegado, cuántos sistemas están operativos ni desde cuándo se encuentran en el espacio. Según explicó, se trata de capacidades destinadas a responder ante eventuales acciones hostiles de otros países.
El funcionario justificó la decisión en el desarrollo de nuevas capacidades militares y espaciales por parte de otras potencias. En particular, Estados Unidos viene señalando a China y Rusia como sus principales competidores en materia espacial.
La revelación supone un cambio significativo porque Washington había reconocido durante años la existencia de capacidades militares para operar en el espacio, pero no había admitido públicamente que ya tuviera armas desplegadas en órbita.
Una nueva frontera militar
La disputa no se limita a los satélites de comunicación, navegación o espionaje. Las fuerzas armadas de distintas potencias desarrollan sistemas capaces de interferir, inutilizar o incluso atacar satélites enemigos mediante tecnologías como interferencias electrónicas, láseres y otras herramientas.
Desde el Comando Espacial estadounidense sostienen que las fuerzas militares y las economías modernas dependen cada vez más de la infraestructura orbital. Richard Palmer, funcionario de esa estructura, calificó el reconocimiento de las armas estadounidenses como un paso importante para reforzar la disuasión y estar preparados en caso de que falle.
En paralelo, Estados Unidos avanza con un programa de interceptores con base espacial y una nueva constelación de satélites destinada a detectar y seguir objetivos móviles desde la órbita. Meink señaló que los primeros lanzamientos de esa constelación comenzarán durante septiembre.
La Fuerza Espacial estadounidense fue creada en 2019, durante la primera presidencia de Donald Trump, como una rama militar dentro del Departamento de la Fuerza Aérea.
El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967 prohíbe colocar en órbita armas nucleares y otras armas de destrucción masiva, pero no establece una prohibición general sobre el despliegue de armas convencionales en el espacio. Esa diferencia legal deja abierta una zona de competencia militar que ahora las grandes potencias buscan ampliar.