El tirador de San Cristóbal integraba una comunidad digital que venera masacres escolares
BY Redacción Somos Citrica
08/04/2026
El Gobierno confirmó hoy que el adolescente que mató a un alumno e hirió a otros ocho en la Escuela Normal Superior N° 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal formaba parte de una cultura digital que venera delitos violentos como asesinatos y tiroteos masivos.
"Este joven participaba de una red internacional de una subcultura digital que se llama TCC"
Maximiliano Pullaro afirmó que el ataque de la escuela en San Cristóbal tiene que ver con la comunidad True Crime Community y detalló: "La organización venera delitos violentos". https://t.co/k23ig3mE4Apic.twitter.com/zKXVmWIPi3
Así lo revelaron este miércoles la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro y autoridades de la Policía Federal, quienes brindaron detalles del caso en una conferencia de prensa.
"Estos dos casos que detectamos en Santa Fe también responden a la subcultura del movimiento incels"
Guillermo Díaz, jefe de la unidad antiterrorista de la Policía Federal, señaló que el caso de San Cristóbal "se dan los mismo indicadores que en la serie Adolescencia". https://t.co/7AxSHY4qyepic.twitter.com/j6NLIJQkk3
“No es un caso aislado. Muestra y pone en evidencia que no es un caso de bullying, como inicialmente se catalogó. Estamos frente a la presencia de culturas digitales integradas por niños, jóvenes y adolescentes que se relacionan a comunidades virtuales que se centran en el estudio, análisis y fascinación de asesinatos y tiroteos masivos”, confirmó la ministra.
Explicó que quienes integran este tipo de “comunidades” tienen conductas nihilistas y misantrópicas, que se caracterizan por un desprecio o profundo odio hacia los demás y suelen manifestase con acciones impulsivas y destructivas.
“Con este caso tenemos un indicio en nuestro país de un fenómeno que es global y excede la territorialidad. En los últimos dos años, investigaciones de la PFA en colaboración con el FBI detectaron 15 casos y cuatro en análisis”, reveló la ministra.
Según la reconstrucción de los investigadores, el joven difundía imágenes y videos relacionados con ataques armados ocurridos en otros países e interactuaba con comunidades donde ese tipo de material circula sin demasiados filtros. Ese rastro digital, que no estaba completamente oculto pero sí fragmentado, es ahora una de las piezas clave para entender su conducta previa.
En esos espacios virtuales, además, el adolescente habría mantenido intercambios con otros usuarios que reaccionaban al contenido que compartía. Algunas respuestas eran burlas; otras, referencias a hechos similares ocurridos años atrás. Todo ese material es evaluado por la Justicia para determinar si existieron señales de alerta previas al ataque.