“En un contexto de desaceleración inflacionaria, pero todavía con incertidumbre, una parte importante de los argentinos utilizará el aguinaldo con un criterio defensivo. La prioridad seguirá siendo la cancelación de deudas de corto plazo, especialmente tarjetas y financiamiento en cuotas, mientras que otro segmento optará por dolarizar excedentes como mecanismo conservador de resguardo de valor”, expresó Damián Di Pace, director de la consultora.
El especialista agregó que la moneda estadounidense mantiene un papel central en las decisiones de ahorro de los argentinos. “El dólar continúa funcionando como refugio psicológico y financiero frente a cualquier expectativa de volatilidad cambiaria futura”, sostuvo.
La comparación interanual muestra con claridad cómo se modificó el destino que los argentinos planean darle al aguinaldo. Mientras que en junio de 2025 el principal uso estaba vinculado a los gastos generales del hogar, este año la prioridad pasó a ser el pago de deudas.
El porcentaje de personas que destinará el aguinaldo a cancelar compromisos financieros trepó del 9% en 2025 al 23% en 2026, un incremento de 14 puntos porcentuales, el mayor salto registrado en el relevamiento. También creció la intención de comprar dólares, que pasó del 16% al 18%.
En contraste, los gastos generales registraron una fuerte caída: descendieron del 31% al 16%, una baja de 15 puntos porcentuales. También retrocedió el interés por invertir en acciones, que pasó del 20% al 14%, y por utilizar billeteras digitales o cuentas remuneradas, que bajaron del 6% al 3%.
Las vacaciones mostraron una leve disminución, del 11% al 10%, mientras que el stockeo de compras de supermercado cayó del 2% al 1%. Por su parte, el plazo fijo continuó perdiendo atractivo: pasó del 5% al 1% de las preferencias.