El giro de Javier Milei sobre la cuestión Malvinas no termina de convencer a la mayoría de los argentinos. Según una encuesta nacional de Management & Fit, el 61,1% considera que el cambio de postura del Presidente responde a una “conveniencia política”, mientras que apenas el 24,7% lo atribuye a una convicción personal.
El sondeo se conoció después de la cadena nacional en la que Milei endureció su discurso sobre la soberanía de las islas y afirmó que “las Malvinas son argentinas por historia y por derecho”. La exposición del Presidente tuvo un alcance masivo: el 90,3% de los consultados aseguró estar al tanto del mensaje.
Sin embargo, el alto nivel de conocimiento no se tradujo necesariamente en confianza sobre los motivos del Gobierno. De acuerdo con el estudio, el 44,6% consideró que Milei anunció medidas concretas, mientras que un 44,2% interpretó que se trató principalmente de declaraciones generales.
La misma división aparece al analizar cuál fue el objetivo de la cadena nacional. Un 35,9% de los encuestados sostuvo que el propósito central fue defender la soberanía argentina, mientras que un 34,5% consideró que el mensaje funcionó como una estrategia de marketing o posicionamiento electoral.
El llamado de Milei a dejar de lado las diferencias políticas para avanzar en el reclamo por Malvinas también encontró resistencia. El 56,4% respondió que la convocatoria no le generó confianza, frente a un 41% que sí valoró positivamente ese planteo.
El dato adquiere mayor peso por el cambio que implicó el discurso presidencial respecto de algunas de sus posiciones anteriores. Milei se declaró en distintas oportunidades admirador de Margaret Thatcher, primera ministra británica durante la guerra de 1982, y había realizado declaraciones en las que reconocía la cuestión de la autodeterminación de los habitantes de las islas. Ahora, en cambio, afirmó de manera contundente que la soberanía argentina no está en discusión.
En paralelo, el Gobierno anunció sanciones contra empresas que participen de la explotación de hidrocarburos en las islas sin autorización argentina y prepara un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que será enviado al Congreso. También anunció medidas vinculadas con la defensa y la creación de una base naval en Tierra del Fuego.
El contexto político tampoco es menor. Falta poco más de un año para las elecciones presidenciales de 2027 y el Gobierno busca instalar la cuestión Malvinas en el centro de la agenda, mientras enfrenta cuestionamientos por la situación económica y prepara nuevas batallas legislativas. La encuesta muestra que, aunque el reclamo de soberanía mantiene un fuerte respaldo social, una parte importante de la población desconfía de las razones detrás del nuevo discurso presidencial.