En el mensaje, el acusado buscó reconstruir de manera minuciosa los supuestos últimos movimientos de la menor de edad durante la noche del sábado 23 de mayo. Según su versión, Agostina llegó alrededor de las 22:30 a la intersección de las calles Fragueiro y Campillo, lugar desde donde se comunicó con él para pedirle asistencia económica.
“Me llama por teléfono diciendo que necesitaba un favor, que no sabía dónde era mi casa… Le faltaba para pagar el taxi, la ayudo a pagar el taxi y me dice que la madre sabía que venía para que yo la llevara”, relató Barrelier en el audio.
De acuerdo con su explicación, la adolescente pretendía que él la trasladara hasta la vivienda de su pareja. “Quería que le haga el favor de llevarla hasta la casa del noviecito, pero le aseguré que no tenía movilidad, no había forma”, indicó.
En ese punto del relato, el detenido introduce a un tercero en la escena para intentar desviar la investigación y relató: “Ahí nomás, la llama un guaso. Para mí ya estaba arreglado, ya había organizado y como no tenía plata vino para este lado”.
Hacia el final de la grabación enviada a la familia de la víctima, Barrelier describió el momento exacto en el que supuestamente perdió el rastro de la menor de 14 años, apuntando a un vehículo particular que la habría pasado a buscar por la zona.
“Y cuando veníamos caminando para acá, así como para corte mi casa, frenó un auto, un auto rojo, que es el auto que le digo a Melisa, se sube y se va. Yo, después de ahí, no tengo más control con ella y no sé más nada”, concluyó el imputado, manifestando su aparente desconcierto ante el avance de la justicia sobre su persona: “Entonces, no entiendo por qué me quedo pegado yo con todo esto”.