El ajuste aplicado durante el gobierno de Javier Milei provocó una fuerte pérdida del poder adquisitivo entre los trabajadores de la Administración Pública Nacional y, al mismo tiempo, un marcado aumento de las dificultades para pagar las deudas. Un informe elaborado por ATE Capital muestra que el salario real de los estatales cayó 40,5% desde noviembre de 2023, mientras que la morosidad crediticia se multiplicó más de tres veces.
El relevamiento compara la evolución de los salarios con los niveles de incumplimiento registrados entre los trabajadores públicos. El índice de remuneraciones pasó de 100 a 59,5 puntos entre noviembre de 2023 y junio de 2026, mientras que la mora en situaciones 3, 4 y 5 del sistema financiero pasó del 5,43% en julio de 2024 al 18,63% en junio de este año.
El deterioro se fue profundizando a medida que los aumentos salariales quedaron por debajo de la inflación. En noviembre de 2024, la inflación acumulada alcanzaba el 166%, frente a una recomposición salarial del 87%, lo que representaba una pérdida real del 29,7%.
Para diciembre de 2025, la inflación acumulada había llegado al 259,2%, mientras que los salarios habían aumentado 121,2%. La pérdida real alcanzaba entonces el 38,4% y la morosidad ya había trepado al 14,4%.
Finalmente, en junio de 2026, la inflación acumulada llegó al 319,8%, contra un incremento salarial del 149,8%. De esta manera, la pérdida del poder adquisitivo llegó al 40,5% y la mora alcanzó el 18,6%.
El informe también advierte sobre la gravedad de las deudas acumuladas. El 80,7% de los trabajadores estatales que se encuentran en situación irregular están clasificados en las categorías 4 y 5 del Banco Central, correspondientes a situaciones de alto riesgo o consideradas irrecuperables.
Los trabajadores recurren cada vez más al crédito
El deterioro de los salarios también modificó la relación de los trabajadores públicos con el sistema financiero. Según el relevamiento, una parte de los estatales comenzó a recurrir a bancos, financieras y plataformas digitales para afrontar gastos cotidianos, entre ellos alimentos, alquileres, servicios y otras necesidades básicas.
Entre las entidades con trabajadores estatales en mora aparecen el Banco Nación, con 24.407 casos; Tarjeta Naranja, con 16.766; Mercado Libre, con 16.349; Naranja Digital, con 9.653; Banco Galicia, con 4.702; y Moni Online, con 3.531 casos.
El problema se vuelve todavía más marcado entre las fuerzas de seguridad y defensa. El Ejército registra una mora del 30,1%, seguido por el Servicio Penitenciario Federal, con 28,5%; la Policía Federal, con 24,2%; Gendarmería, con 24,1%; Prefectura, con 21,9%; la Fuerza Aérea, con 21,8%; y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, con 20,7%.
La situación también presenta fuertes diferencias según la provincia. La Rioja encabeza el ranking con una morosidad del 29,38%, seguida por Formosa, con 28,69%; Santa Cruz, con 28,55%; Corrientes, con 26,50%; y Salta, con 26,33%. En Buenos Aires llega al 19,35%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires se ubica en 9,56%.
El crecimiento del endeudamiento de los estatales se da además en un contexto de aumento general de la morosidad de los hogares. Un relevamiento basado en datos del Banco Central registró 5,8 millones de personas con deudas en situación irregular a junio de 2026, mientras que la tasa de mora sobre el total de deudores llegó al 27,8%, frente al 13,6% de julio de 2024.
Los datos muestran así un doble impacto del ajuste sobre los trabajadores estatales: mientras los salarios pierden poder de compra frente a la inflación, crece la necesidad de recurrir al crédito y aumenta la cantidad de trabajadores que no logran cumplir con sus obligaciones financieras.