Despidos, militares y perros envenenados: por qué Milei echó al personal de la Quinta de Olivos
La Quinta de Olivos quedó en el centro de una situación insólita: el Gobierno despidió a 12 trabajadores y decidió que la Casa Militar asuma el control integral de la residencia presidencial, mientras comenzaron a circular distintas versiones sobre los motivos de la decisión, desde supuestas filtraciones de información hasta problemas con el personal de cocina.
La salida de los trabajadores está confirmada. El Gobierno informó que disolvió la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y que parte del personal será reubicado en otras dependencias, mientras que otros empleados fueron desvinculados. La Casa Militar, que depende de la Secretaría General de la Presidencia a cargo de Karina Milei, tendrá a su cargo la seguridad y la administración del lugar.
La transferencia se realizará en un plazo máximo de 60 días. Según la explicación oficial, el objetivo es “fortalecer la seguridad” y elevar los estándares de eficiencia frente a “la escalada de la inseguridad a nivel global”. También se mencionó la próxima visita del papa León XIV y el movimiento de personal que implicará el acondicionamiento de la residencia.
Pero alrededor de esa explicación oficial aparecieron otras versiones que rápidamente convirtieron a Olivos en uno de los temas del día.
Todos los trabajadores de la Quinta de Olivos DESPEDIDOS y reemplazados por militares. Me preparé toda la vida para ver al presidente esquizofrénico entregarse por completo a la locura. pic.twitter.com/NIy4Gy1oS7
— Marian Herrera (@marianherrrera) September 17, 2026
Una de las explicaciones que trascendió desde fuentes oficiales es que se habrían detectado filtraciones de información sobre la actividad de Milei y de su entorno.
Según fuentes citadas por LA NACION, la decisión se tomó después de una investigación que habría determinado un riesgo tanto para la información como para la seguridad presidencial. En ese marco se resolvió apartar a los trabajadores vinculados a la residencia.
Sin embargo, el Gobierno no dio públicamente detalles sobre qué información se habría filtrado, quiénes serían los responsables ni qué episodio concreto habría desencadenado la investigación.
🚨VUELAN BIFES EN LA QUINTA DE OLIVOS
— Marian Herrera (@marianherrrera) September 17, 2026
“Mileo le revoleó un churrasco al cocinero porque no le gustó el punto de la carne y uno de los perros está intoxicado" pic.twitter.com/yTcuJ2y44a
Mientras se conocía la reestructuración, Jorge Rial contó en C5N otra serie de versiones vinculadas especialmente al personal gastronómico de Olivos.
Según lo relatado por el periodista, habría existido un fuerte malestar alrededor de la comida que recibía el Presidente. Rial habló de “un alud de despelotes” y lanzó una frase que rápidamente se volvió viral: “Hay churrascos volando por el aire, bifes volando por el aire. Un misil del Presidente al cocinero. Hay un chef que no le pega al punto de la carne”.
Esas versiones apuntan a supuestos episodios de enojo de Milei con trabajadores de la cocina y asistencia de la residencia. No están confirmadas oficialmente y forman parte de los testimonios y versiones que fueron difundidos en el programa.
"Se habla de desafectar a todo el personal civil de la Quinta de Olivos"
— Corta (@somoscorta) September 17, 2026
Melisa Abate, delegada general de ATE Presidencia, contó que "fueron despedidas 10 personas" de la residencia oficial "de inmediato" y dijo: "Llegaron y no pudieron ingresar a hacer sus tareas habituales". pic.twitter.com/CZsqdgxSWA
En redes sociales también comenzó a circular otra versión relacionada con los perros del Presidente y un supuesto episodio de intoxicación que habría generado malestar con el personal.
Pero en este punto aparece una diferencia importante: fuentes oficiales consultadas por LA NACION negaron que los problemas con los perros hayan sido el motivo de los despidos y calificaron esas versiones como falsas.
Por eso, mientras las desvinculaciones y la reorganización de Olivos están confirmadas, las historias sobre los perros deben quedar en el terreno de las versiones y no presentarse como la explicación del Gobierno.
Se picó en la Quinta de Olivos. Milei pidió echar a buena parte de la nómina de trabajadores. Es personal de mantenimiento, limpieza, cocina, seguridad. No tiene que ver con información que se haya filtrado. Hay algo más y, si es lo que me aseguran que es, es bastante grave.
— Manu Jove (@manujove) September 17, 2026
Según información publicada por LA NACION, fueron 12 los empleados despedidos, entre ellos el hasta entonces intendente de la Quinta de Olivos, Osvaldo Javier Sosa. También hubo personal de jardinería, administración y cocina entre los trabajadores afectados.
Desde ATE denunciaron que algunos empleados se presentaron a trabajar y no pudieron ingresar a la residencia. El jefe de ATE Capital, Daniel Catalano, afirmó que fueron enviados a sus casas a la espera del telegrama de despido y sostuvo que no recibieron explicaciones sobre las desvinculaciones. Esa denuncia sindical no fue respondida en detalle por el Gobierno.
Mientras tanto, el personal de planta permanente será relocalizado en otras dependencias oficiales, de acuerdo con la información difundida sobre la reorganización.
¿Ahora los militares van a cocinar y cortar el pasto?
No exactamente, aunque la Casa Militar sí tendrá el control integral de la residencia.
La estructura militar pasará a hacerse cargo de la seguridad y de la administración de Olivos, pero desde el Gobierno aclararon que eso no significa necesariamente que todas las tareas que antes realizaban civiles vayan a ser ejecutadas directamente por militares. “No quiere decir que los militares hagan actividades de civiles”, explicaron fuentes oficiales a LA NACION.
Lo que cambia es quién tiene el control de la estructura y de las personas que trabajan allí: quienes tengan relación directa con el Presidente quedarán bajo las órdenes de la Casa Militar.
Así, mientras la explicación oficial habla de seguridad, eficiencia y reorganización, las versiones que circularon en las últimas horas sumaron filtraciones, problemas con la cocina y hasta historias relacionadas con los perros presidenciales.
Por ahora, hay una parte que sí está fuera de discusión: 12 trabajadores fueron despedidos y la Casa Militar quedó a cargo de la residencia de Olivos. El resto de las historias deberá probarse —o descartarse— con información oficial.





