Un cambio en la dinámica histórica del trabajo en la región
Durante décadas, el flujo laboral entre ambos países se movía en sentido contrario. Era habitual que trabajadores brasileños migraran hacia Argentina en busca de empleo, especialmente en sectores industriales o rurales.
En los últimos años, esa dinámica comenzó a invertirse. Factores como diferencias cambiarias, oportunidades laborales en regiones brasileñas y pérdida de ingresos en ciertas actividades argentinas impulsaron el desplazamiento de trabajadores hacia el país vecino.
El crecimiento en los trámites del CPF aparece como uno de los primeros indicadores estadísticos de este cambio.
Misiones y la crisis del sector yerbatero
Una parte importante de quienes tramitaron el CPF proviene de la provincia de Misiones, ubicada en la frontera con los estados brasileños de Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná.
El fenómeno está vinculado con la crisis que atraviesa el sector yerbatero tras cambios regulatorios que afectaron al Instituto Nacional de la Yerba Mate.
Hasta 2023, ese organismo fijaba un precio mínimo para la hoja verde, lo que establecía un piso de ingresos para productores y trabajadores rurales. Tras la eliminación de esa regulación, el valor del producto cayó de $420 por kilo en 2023 a alrededor de $180 en la actualidad, mientras que los costos de producción continuaron en aumento.
Las diferencias salariales también influyen en la migración laboral. En Misiones, un cosechero puede recibir alrededor de $40 por kilo de yerba, mientras que en municipios brasileños los ingresos pueden duplicar o triplicar ese monto, en algunos casos con comida y alojamiento incluidos.
El fenómeno laboral se consolida en zonas de frontera
El crecimiento de trabajadores argentinos también se observa en municipios productivos como Bento Gonçalves, donde el sindicato rural local detecta un aumento progresivo en la llegada de mano de obra argentina.
Según su presidente, Cedenir Postal, el fenómeno se expandió en los últimos años a partir de redes familiares y comunitarias.
“Uno va trayendo al otro. Hay un hermano, un pariente, un vecino conocido, y encuentran acá una condición en la que los agricultores pagan bien”, explicó.