Caputo y Bausili complicados: revelan más información sobre el oro argentino y el país perdió US$1.023 millones
La investigación exclusiva de Página/12 reveló que el Gobierno puso en juego 1,79 millones de onzas de oro, equivalentes al 94% de las reservas de ese metal. No solo comprometió los lingotes enviados a Londres: también utilizó certificados correspondientes al oro que permaneció en las bóvedas del Banco Central. La operación terminó con una pérdida millonaria y todavía hay interrogantes sobre dónde está el metal y qué ocurrió con las garantías.
El gobierno de Javier Milei convirtió una parte central de las reservas argentinas en una apuesta financiera que terminó costándole al país US$1.023 millones. Pero la dimensión de la operación es todavía mayor de lo que se conocía: según una investigación exclusiva de Página/12, el Banco Central no comprometió únicamente el oro trasladado a Londres, sino también certificados correspondientes a casi todo el metal que había quedado en sus propias bóvedas.
De acuerdo con fuentes del Banco Central citadas por el periodista Raúl Kollmann, se utilizaron 1,79 millones de onzas troy en operaciones financieras bajo el mecanismo conocido como REPO. La cifra representa alrededor del 94% de las 1,9 millones de onzas que conformaban las tenencias de oro del país, valuadas en aproximadamente US$8.950 millones según los cálculos publicados por el diario.
De ese total, unas 600.000 onzas habían sido enviadas a Londres, mientras que otras 1,19 millones correspondían a certificados vinculados al oro que permanecía en el Banco Central. Es decir, la operación no se limitó a una parte del metal trasladado al exterior: alcanzó prácticamente la totalidad de las reservas argentinas en oro.
Una apuesta que terminó en pérdida
El mecanismo financiero utilizado implicó operaciones con compromisos de recompra y otros instrumentos vinculados a la evolución del precio internacional del metal. El problema fue que el oro subió mucho más de lo previsto y el Banco Central tuvo que afrontar la diferencia económica de esas operaciones.
La Auditoría General de la Nación confirmó una pérdida de US$1.023 millones durante 2025. De ese monto, unos US$960 millones correspondieron al resultado negativo de las operaciones financieras y otros US$62,8 millones a primas de opciones.
El informe de la AGN calificó el resultado como un error de cálculo y señaló que nunca se había registrado una pérdida de esa magnitud en los estados contables del organismo. También remarcó que no existían antecedentes de utilización de las reservas físicas de oro para operaciones de riesgo de esas características.
El Gobierno, por su parte, sostuvo que la posición total en oro del Banco Central tuvo un resultado neto positivo de US$2.505 millones durante 2025. Esa cifra contempla la revalorización del metal por la suba de su cotización internacional y el efecto de las operaciones financieras. La discusión con la AGN se concentra en cómo deben contabilizarse y evaluarse esas operaciones: que el oro haya aumentado de valor no elimina el desembolso concreto generado por los contratos.
El oro salió del país y todavía hay preguntas sin respuesta
La controversia no termina con las pérdidas. También persisten interrogantes sobre la ubicación actual de las reservas y las condiciones en que se encuentran comprometidas.
En septiembre, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, habló ante el Senado sobre el traslado del oro y sostuvo que parte de las reservas se encontraba en el Banco de Pagos Internacionales, con sede en Suiza. Sin embargo, la trazabilidad de los envíos todavía estaba bajo análisis de la Auditoría General de la Nación.
La investigación de Página/12 sostiene que los lingotes enviados al exterior permanecen en Londres, depositados en el Bank of England a nombre del Banco de Pagos Internacionales. El diario también informó que el Banco Central no entregó a los auditores documentación que les permitiera llevarse un registro completo de la información sobre la ubicación del metal.
La AGN todavía debe completar su análisis específico sobre el traslado de las reservas. Ese examen será clave para establecer si el procedimiento estuvo debidamente justificado y qué garantías existen sobre el patrimonio comprometido.
Caputo y Bausili, bajo la lupa
El ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili, quedaron en el centro de la controversia por las decisiones financieras adoptadas durante la gestión de Milei.
La pregunta es por qué se expuso una proporción tan elevada de las reservas de oro a operaciones cuyo resultado dependía de una evolución del mercado que finalmente no se produjo como esperaba el organismo. También resta esclarecer qué sucedió con el metal después de las operaciones auditadas correspondientes a 2025.
La pérdida de US$1.023 millones ya está registrada en el informe de la AGN. El alcance de las garantías utilizadas y la situación actual del oro, en cambio, siguen bajo interrogación.
En un país que necesita divisas y en el que el Gobierno presenta la acumulación de reservas como una pieza central de su estrategia económica, comprometer casi todo el oro disponible exige explicaciones precisas. No alcanza con invocar la suba internacional del metal: también hay que rendir cuentas por las decisiones financieras que generaron pérdidas y transparentar qué pasó con uno de los activos más sensibles del Estado.




