El titular del BCRA aseguró que durante 2024 surgió una “oportunidad” para mejorar “la calidad” de los lingotes. Según su versión, se trataba de oro de una calidad inferior que fue reemplazado por otro de mayor calidad. Para graficar la operación, comparó la situación con los dólares “cara chica y cara grande” y afirmó que “todos los movimientos del oro están documentados”.
La respuesta generó un fuerte rechazo de Di Tullio. “Me mintió descaradamente Bausili y a todo el Senado. El oro no está en Suiza, sí en el banco suizo, pero está en Londres. La AGN nunca pudo hacer la trazabilidad. No es verdad que está su aprobación”, sostuvo la senadora.
La legisladora volvió a cuestionar la explicación del funcionario y planteó que todavía existen dudas centrales sobre el destino de las reservas. “Es absolutamente mentira lo que dice. Ni el Congreso ni la AGN saben dónde está ni para qué fue llevado el oro argentino fuera de la Argentina, con qué fines ni dónde se encuentra”, afirmó.
En ese sentido, Di Tullio anticipó que esperará un nuevo informe de la Auditoría General de la Nación antes de definir los próximos pasos. “Cuando tenga la respuesta oficial de la AGN, vamos a ver qué medidas legales tomar”, advirtió.
Las dudas también fueron planteadas por el economista y exdirector del Banco Nación Claudio Lozano, quien puso el foco en la explicación de Bausili sobre el supuesto reemplazo de los lingotes. “Lo que no aclara ahí es cuál es la ventana de oportunidad que apareció en ese momento”, señaló.
“Supongamos que es cierto, ¿por qué razón, una vez que lo reemplazaron, no lo retornaron a las arcas del Banco Central? ¿Por qué sigue estando en Suiza?”, cuestionó Lozano.
El economista también marcó otras incógnitas: por qué el oro argentino era considerado de menor calidad, por qué no fue devuelto al país una vez realizado el supuesto reemplazo y por qué el Gobierno no explicó la operación en el momento en que se produjo.
El tema además vuelve a cobrar relevancia en medio del debate por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que incluye cambios vinculados al manejo de las reservas. Para Lozano, resulta especialmente llamativo que al mismo tiempo se discuta la posibilidad de utilizar las reservas del BCRA como garantía de créditos.
Por ahora, la explicación oficial no cerró la discusión. La oposición sostiene que todavía falta conocer con precisión las fechas, los precios y las cantidades involucradas en las operaciones y cuestiona que la AGN haya podido realizar una trazabilidad completa.
Mientras el Gobierno asegura que el oro está depositado en Suiza y que los movimientos fueron documentados, la oposición reclama nuevos informes para determinar exactamente qué ocurrió con las reservas y no descarta recurrir a la Justicia.