En su exposición, Olivera cuestionó que la normativa vigente proteja definiciones demasiado amplias. Afirmó que hoy se termina resguardando “absolutamente todo lo que no es agua” y que se equipara una geoforma con función hídrica con “una roca congelada a 4.000 metros de altura que no tiene ninguna injerencia hídrica”.
El senador argumentó que la reforma permitirá distinguir científicamente qué formaciones aportan recurso hídrico y cuáles no. “Si la ciencia demuestra que da un recurso hídrico, es intocable. Ahora, si demuestra que es una roca petrificada que no aporta ningún recurso hídrico, ¿por qué no vamos a realizar una actividad ahí?”, planteó.
Además, defendió que el proyecto devuelve a las provincias la potestad de decidir sobre sus recursos naturales, en línea con el artículo 124 de la Constitución Nacional.
Más adelante, el senador patagónico Enzo Fullone (Libertad Avanza Río Negro) tambien sostuvo la defensa de la reforma y dejó polémicas frases . Señaló que la modificación no elimina la protección del agua, sino que aclara competencias y fortalece el federalismo.
En ese contexto, dijo que hay glaciares que son “rocas a 4.000 metros congeladas que hoy no sirven para nada y no modifican ningún problema con el recurso hídrico”.
Fullone sostuvo que la minería puede convertirse en “un segundo campo” para la Argentina, generando empleo y exportaciones de cobre, litio, oro y plata. “Es ilógico que sigamos pensando que la minería no va a generar desarrollo local y provincial”, afirmó al anunciar su voto afirmativo.
Con la media sanción ya aprobada, el debate se trasladará ahora a la Cámara de Diputados, donde la reforma volverá a enfrentar una fuerte discusión ambiental, económica y política a nivel nacional.