Según el relevamiento de las medidas estudiantiles, ya son tres las facultades tomadas en cada una de las universidades nacionales de Buenos Aires, Rosario y Córdoba. En total, son nueve facultades con tomas, además de las protestas en colegios secundarios y otras acciones de visibilización.
En la UNR, las medidas incluyen tomas activas en las facultades de Ciencia Política y Relaciones Internacionales y de Humanidades y Artes, además de actividades de vigilia y difusión. En la UNC, la comunidad universitaria también organiza acciones en distintas unidades académicas para acompañar la marcha.
En el Nacional Buenos Aires, la toma fue decidida en asamblea como parte de la convocatoria a movilizarse contra el ajuste y en defensa de la educación pública. Las medidas buscan sostener el reclamo durante la noche y garantizar una participación masiva en la jornada de protesta.
El reclamo por la Ley de Financiamiento Universitario
El eje común de las medidas es la exigencia de que el Poder Ejecutivo aplique la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso tras el veto presidencial de Milei. La norma contempla recursos para el funcionamiento de las universidades, la recomposición salarial de docentes y no docentes y la actualización de las becas estudiantiles.
El Gobierno promulgó la ley, pero condicionó su ejecución a la disponibilidad de partidas presupuestarias. Esa decisión fue cuestionada por las universidades y llegó a la Justicia: el 6 de octubre, un juzgado federal declaró inconstitucional el mecanismo utilizado para frenar su aplicación y ordenó cumplir la norma.
La movilización también se produce en medio del debate por el Presupuesto 2027, que vuelve a poner en discusión los recursos destinados al sistema universitario público.
Una marcha federal en todo el país
La quinta Marcha Federal Universitaria tendrá su acto central frente al Congreso de la Nación, en la Ciudad de Buenos Aires, y contará con movilizaciones en distintas ciudades. Estudiantes, docentes, trabajadores no docentes y autoridades universitarias reclaman una respuesta al deterioro presupuestario y salarial del sector.
Las tomas y vigilias funcionan como antesala de una jornada que busca llevar el conflicto universitario nuevamente a las calles. La disputa ya no se expresa solamente en las aulas: también se manifiesta en las asambleas, las ocupaciones y la organización estudiantil en distintas provincias.