El trabajador, llamado Héctor, contó que la mujer había entrado sola, se había sentado y se había ido a los pocos minutos sin pedir nada. Su comportamiento le llamó la atención y decidió averiguar si faltaban pertenencias. Primero consultó a un cliente y después a una pareja, que le confirmó que les habían robado una mochila. En ese momento, el mozo vio que la sospechosa acababa de salir y alertó a los demás para ir detrás de ella.
“Me sorprendió porque la señora vino, se sentó sola y salió rápido. Como estaba conversando con otra gente, me acerqué, le pregunté a un cliente y me dijo que no tenía cartera ni mochila. Pero después le pregunté a una parejita y me respondieron: ‘Sí, me robaron la mochila’. Así que les dije: ‘Salgamos, ahí salió la señora’”, relató Héctor en diálogo con ElDoce.tv.
La persecución terminó con la recuperación de las pertenencias. “La alcanzamos y la pudimos agarrar. La señora nos dio todo. Tenía todo”, contó el mozo. La víctima era una trabajadora de la salud que estaba tomando un café con colegas. Uno de ellos, abogado, quería llamar a la Policía y denunciar el hecho, pero Héctor dijo que le recomendó no hacerlo porque implicaba más trámites. “La mujer no había pedido nada, solo se sentó. Nunca nos pasa esto”, agregó sobre lo ocurrido en el bar.
El caso no fue aislado. Ese mismo martes, la mujer también habría robado una cartera en otro restaurante del centro, ubicado sobre avenida Colón al 200. En las imágenes de ese segundo episodio se ve cómo vuelve a simular que acomoda una campera, toma la cartera de una clienta y la oculta entre su ropa antes de retirarse. Esta vez, nadie advirtió el robo a tiempo. “La misma señora robó el martes pasado en otro restaurante. Lamentamos que nos hemos dado cuenta tarde y tuvo la oportunidad de robar”, explicó la joven que compartió el video.
Las grabaciones de ambos locales permitieron conocer la maniobra que repetía la sospechosa, pero fue la atención del mozo y la reacción de los clientes lo que permitió recuperar las pertenencias en uno de los episodios. Las imágenes se difundieron en redes sociales y el caso generó repercusión por la rapidez con la que actuaba y por el detalle que terminó despertando las sospechas: entraba, se sentaba y se iba sin consumir nada.