La trayectoria del ahora exfuncionario Carlos María Frugoni en la gestión pública nacional llegó a un abrupto final este domingo tras poco más de tres meses en el cargo, en otro de los escándalos que sacude al Gobierno libertario de Javier Milei.
Su salida del Ministerio de Economía, donde se desempeñaba como secretario de Coordinación de Infraestructura, se precipitó por la revelación de un patrimonio no declarado en el exterior que el propio arquitecto calificó como un «error».
La trayectoria del ahora exfuncionario Carlos María Frugoni en la gestión pública nacional llegó a un abrupto final este domingo tras poco más de tres meses en el cargo, en otro de los escándalos que sacude al Gobierno libertario de Javier Milei.
Su salida del Ministerio de Economía, donde se desempeñaba como secretario de Coordinación de Infraestructura, se precipitó por la revelación de un patrimonio no declarado en el exterior que el propio arquitecto calificó como un «error».
Frugoni es arquitecto de profesión y cuenta con una vasta experiencia de 38 años en el sector. Su carrera se divide en dos grandes etapas:
Antes de recalar en el Palacio de Hacienda, Frugoni tuvo un breve paso como director ejecutivo de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). En enero de 2026, fue convocado por Caputo para coordinar los proyectos de infraestructura y obra pública del país, debido a su perfil de especialista en ejecución vial y urbana.
El escándalo de los departamentos en Miami:
La caída del funcionario se originó al descubrirse que poseía siete propiedades en Miami, Estados Unidos, que no figuraban en sus declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción (OA) ni ante ARCA (ex AFIP).
Frugoni admitió la omisión alegando una equivocación administrativa. «Cometí un error. Estaba rectificando esta situación porque ahora soy funcionario nacional», explicó al diario Clarín.
Respecto a su situación impositiva, el exsecretario reconoció que tributaba por dichos inmuebles en EE. UU., pero que había omitido hacerlo en Argentina, una falta grave para cualquier funcionario público obligado a la transparencia patrimonial.