El cosecretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Cristian Jerónimo, ratificó la movilización del próximo jueves 30 de abril en rechazo a la gestión de Javier Milei. La marcha se realizará justo antes de la celebración del Día del Trabajador y el representante gremial afirmó que las medidas adoptadas por la entidad que dirige sirven como un «bastión de resistencia» contra la administración del Gobierno actual.
Jerónimo cuestionó los proyectos de la gestión libertaria sobre el sistema aduanero y la reforma laboral tras tildar estas iniciativas como «maliciosas» y contrarias a la Constitución Nacional. El dirigente, también titular del Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio (SEIVARA), expresó mucha preocupación por la falta de sensibilidad de Milei y su equipo ante las graves consecuencias de sus políticas económicas y sociales. En ese sentido, aclaró: «No nos sorprende el rumbo de este Gobierno».
Uno de los ejes del reclamo gira sobre el fallo judicial que habilitó nuevamente la reforma laboral para todos los sectores productivos de la Argentina. El líder sindical calificó la decisión como «aberrante» y adelantó que el equipo jurídico de la CGT evalúa la recusación del juez interviniente.
Aunque todavía no existe un paro general definido por la cúpula sindical, la conflictividad promete aumentar durante las próximas semanas en todo el país. «El clima social va a cambiar, la gente está muy enojada, no le alcanza para llegar a fin de mes», aseguró el gremialista.
La central obrera planea difundir próximamente un informe propio sobre pobreza para contrastar las cifras oficiales que publica el INDEC de forma mensual. Jerónimo subrayó que existe una incertidumbre que crece en los rubros de producción que pone en riesgo miles de puestos de trabajo.
La movilización incluirá un sentido homenaje al Papa Francisco tras cumplirse un año de su fallecimiento el pasado 21 de abril. Los gremios reconocerán su expresa defensa del mundo laboral, los trabajadores y el rol fundamental de las organizaciones sindicales en la búsqueda de justicia social.
La reforma laboral impulsada por el Ejecutivo Nacional volvió a entrar en vigencia este jueves tras una resolución clave de la Cámara de Apelaciones. La Sala VIII revocó el fallo que mantenía suspendida la norma y habilitó polémicos cambios en materia de indemnizaciones y licencias.
La denominada Ley de Modernización Laboral obtuvo luz verde en la cámara Alta a fines de febrero con el apoyo de 42 senadores. Sin embargo, el juez Raúl Horacio Ojeda había frenado la aplicación de 82 artículos ante un planteo previo realizado por la cúpula cegetista.
Diversos abogados laboralistas consultados alertaron sobre las inconsistencias del proyecto libertario y el posible impacto negativo en los tribunales del trabajo. Los especialistas remarcaron un fuerte retroceso en los derechos históricos conquistados por la clase trabajadora durante las últimas décadas de historia argentina.