El Ministerio de Capital Humano exigió este lunes un plan de contingencia a las autoridades de las universidades nacionales para asegurar el dictado de clases frente al paro docente. La cartera que encabeza Sandra Pettovello busca presionar a los rectores ante una medida de fuerza que afecta a todo el país y que la Universidad de Buenos Aires vinculó a la falta de presupuesto.
La Subsecretaría de Políticas Universitarias elevó el requerimiento formal a las cabezas de las casas de altos estudios en el marco de la semana de paro nacional. El pedido oficial instó a que los rectores «informen las medidas que tomaron para asegurar el derecho a la educación de los estudiantes universitarios que son víctimas de los paros impulsados por los gremios, que en ocasiones abarcan semanas enteras».
En el texto, las autoridades solicitaron que se brinde «un plan de contingencia, una garantía de acceso que incluya a los docentes que no adhieran a las medidas de fuerza y modalidades alternativas que permitan que los estudiantes recuperen el dictado de clases perdido».
Para el Ministerio, el giro de fondos públicos debe tener como contrapartida la prestación efectiva del servicio educativo. «El sostenimiento financiero por parte del Gobierno nacional exige, como condición necesaria, la operatividad del sistema y la protección irrestricta del derecho de enseñar y aprender», remarcó el comunicado.
Los gremios universitarios mantienen una huelga que comenzó este lunes y que culminará el próximo 2 de mayo. Esta protesta precede a una nueva marcha federal que reclama la plena vigencia de la Ley de Financiamiento Universitario y la recomposición de los haberes para profesores y trabajadores no docentes.
El vicerrector de la UBA cruzó al Gobierno por el incumplimiento de la normativa presupuestaria vigente. «Esto ocurre porque el Gobierno nacional no solo carece de un plan educativo claro y consistente, sino que además desfinancia y desarticula el sistema, llevando adelante una política educativa ilegal al incumplir la Ley de Financiamiento Universitario”, denunció el directivo.
En su descargo, el referente universitario destacó el compromiso del personal frente a la crisis de recursos. «Las universidades siguen abiertas, sostenidas por el enorme esfuerzo de profesores, investigadores y no docentes. Lo saben los 2 millones de estudiantes y toda la sociedad», subrayó para minimizar el impacto de la intimación oficial.
Finalmente, Yacobitti confirmó que la comunidad académica volverá a las calles para visibilizar el conflicto. «No van a desviar el eje de la discusión con provocaciones. El próximo 12 de mayo vamos a ser miles en las calles, porque la universidad pública es un orgullo de toda la Argentina», concluyó.