Además, la cuidadora reconoció que no tenía conocimientos de enfermería y que, justamente por las cámaras de seguridad, no quería quedar registrada en el momento en el que le tocara administrar medicación a un paciente sin preparación médica, lo que —según advirtió— pudo haber puesto en riesgo la salud e incluso la vida de la persona. “Nos pedían que les inyectemos insulina y que le suministremos medicamentos”, relató.
“Teníamos un pastillero con el nombre de cada paciente y nos prohibían hablar entre compañeros”, manifestó Silvina, quien añadió que las cámaras estaban encendidas 24/7 incluso en la cocina. En ese sentido, aseguró que el dueño del geriátrico del horror ejercía maltrato hacia los empleados y, por esa razón, “el personal duraba poco”.
Tras el escándalo, el cuidador señalado fue echado y su hermana renunció. El testimonio de la exempleada expuso la precariedad de estas casas particulares que funcionan como “hogar de día” donde, por falta de presupuesto, se interna a los abuelos en condiciones que rozan el abandono de persona.
Luego de que se conocieran las imágenes de los maltratos de un empleado de una residencia geriátrica a dos adultas mayores a su cargo, la institución expresó que “entablamos las acciones judiciales de rigor a fin de que se investigue lo ocurrido y posteriormente se impongan las sanciones legales pertinentes a su responsable”. “No toleramos actos de violencia, de ningún tipo, dirigida hacia los abuelos, dado que nuestro mandato es cuidarlos y protegerlos diariamente”, sentenciaron.
En un comunicado difundido este miércoles, el hogar David, ubicado en Rivadavia al 4000, repudió “enérgicamente” los hechos y explicó que “ya hemos entablado las acciones judiciales de rigor a fin de que se investigue lo ocurrido y posteriormente se impongan las sanciones legales pertinentes a su responsable”.
“Paralelamente, acompañamos a la familia afectada, tal como lo hemos hecho desde un inicio. Dejamos en claro que no toleramos actos de violencia, de ningún tipo, dirigida hacia los abuelos, dado que nuestro mandato es cuidarlos y protegerlos diariamente. Depositamos la continuidad de éste lamentable y repudiable episodio en manos de la Justicia a cuya disposición quedamos en forma plena”, agrega el texto.