Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), a pocos días de la difusión de los primeros datos de inflación calculados con la nueva metodología del organismo.
La noticia fue confirmada por fuentes oficiales y se da en medio de tensiones internas dentro del instituto. Hay que recordar que la nueva medición, en la que tendrán más peso los gastos vinculados a la vivienda y el transporte y menor incidencia los alimentos, iba a debutar en septiembre y finalmente se postergo para este mes.
Otros de los factores que influyó en el clima interno también aparece el congelamiento salarial, una medida que generó malestar en la planta de trabajadores y derivó en conflictos con los gremios.
Lavagna había asumido al frente del Indec el 30 de diciembre de 2019 y durante su gestión se mantuvo la línea de normalización del sistema estadístico, con énfasis en la continuidad técnica y la preservación de la transparencia institucional, luego del período de intervención registrado en años anteriores.
Su alejamiento coincide con una etapa clave desde el punto de vista técnico: la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC). El rediseño incorpora la clasificación Coicop 2018, amplía a 13 las divisiones que componen el relevamiento, incluida la de seguros y servicios financieros, y actualiza las ponderaciones a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018.
La renuncia generó preocupación en el gremio ATE Indec. El sindicato expresó que la salida del titular del organismo, a pocos días de la publicación del IPC con la nueva estructura, “llama la atención y pone en alerta”.
Lavagna difundió este lunes una carta dirigida a los trabajadores del organismo en la que intentó explicar las razones de su salida y dio por concluida una etapa que se extendió durante seis años, aunque no hubo menciones a los motivos políticos de su dimisión y a la tensión existente alrededor de la implementación del nuevo IPC, que sufrió distintas contramarchas e incluso una postergación en su publicación, planeada originalmente para septiembre.
En el texto, enviado por correo electrónico al personal, Lavagna definió su paso por el Indec como un período marcado por “mucho trabajo y enormes desafíos” y sostuvo que durante su gestión se lograron avances en la mejora de las estadísticas públicas.
El ahora ex titular del organismo señaló que la decisión no fue sencilla, pero remarcó que responde a la necesidad de encarar nuevos proyectos profesionales. “Es momento de cerrar esta etapa y afrontar nuevos desafíos, con la tranquilidad de haber compartido un tiempo intenso y valioso”, expresó.
Lavagna también reconoció que quedan iniciativas en desarrollo, entre ellas algunas vinculadas a la actualización de indicadores clave, y manifestó su confianza en que esos proyectos puedan ser completados en el corto plazo.
Sin embargo, en la carta no se explicitan los motivos políticos de la renuncia, que se produjo pocos días antes de la difusión del dato de inflación elaborado con la nueva metodología del organismo. En ese sentido, el texto se limita a un repaso de la gestión y a una despedida del personal, sin referencias al contexto político ni a eventuales tensiones vinculadas a la implementación del nuevo esquema de cálculo.
Hacia el final del texto, Lavagna destacó el rol del personal del Indec, al que calificó como el principal sostén técnico de la institución, y afirmó que el organismo seguirá consolidándose. En ese marco, planteó la necesidad de avanzar en una actualización del marco normativo que permita fortalecer su funcionamiento a futuro.