El 17 de agosto de 2021 intentó sacar del país 388,42 gramos de cocaína a través de una encomienda de FedEx despachada desde la sucursal de la avenida Corrientes 654, en la Ciudad de Buenos Aires. El paquete tenía como destino final Bangkok, Tailandia.
Ocho meses después, el 8 de abril de 2022, realizó otros dos envíos de 532,52 gramos y 440 gramos desde una sucursal de DHL Express Argentina ubicada en la calle Senillosa 682. Ambos tenían como destino Malasia.
Los tres paquetes suman 1.360,94 gramos de cocaína en total. La investigación continuó y, el 26 de octubre de 2022, la causa fue elevada a juicio. Quipildor terminó firmando un acuerdo de juicio abreviado con la Fiscalía en el que reconoció tanto la existencia de los hechos como su participación en ellos.
El 18 de noviembre de 2022, el juez Diego García Berro, del Tribunal Oral en lo Penal Económico N°1, la declaró autora del delito de contrabando de exportación agravado por tratarse de sustancia estupefaciente destinada a su comercialización, en grado de tentativa y reiterado en tres oportunidades.
En el informe socioambiental incorporado al expediente es donde se precisa que fue madre adolescente, dejó la escuela y empezó a trabajar para lograr un sustento para su familia. A los 26 años vivía con su pareja, un remisero, y sus tres hijos en una vivienda alquilada en la manzana 25 de la Villa 1-11-14. El mismo documento advertía que la joven se encontraba en “riesgo alimentario”.
La profesional de la Defensoría General de la Nación que realizó la evaluación señaló además problemas de hacinamiento y deficiencias en el servicio sanitario de la vivienda, e identificó “indicadores de vulnerabilidad” en la vida de la mujer. Hasta ese momento no contaba con antecedentes penales.
El juez García Berro, tras analizar sus condiciones de vida, sostuvo que no requería “un especial esfuerzo advertir las razones” por las que la organización que pretendía exportar la cocaína había contactado a una persona con esas características.