Javier Milei suspendió el viaje a Londres que tenía previsto realizar en octubre, en medio del fuerte giro de su Gobierno sobre la cuestión Malvinas y de la creciente tensión diplomática con el Reino Unido. La decisión implica un cambio en la agenda internacional del Presidente, que tenía previsto viajar a la capital británica para participar de una actividad académica.
La suspensión se conoció esta semana, después de que Milei volviera a colocar el reclamo por la soberanía de las islas en el centro de su discurso. En los últimos días, el Gobierno anunció nuevas medidas contra empresas vinculadas con la explotación de recursos naturales en el área en disputa y planteó un mayor despliegue militar argentino en el Atlántico Sur.
El cambio de postura también tuvo una respuesta contundente desde Londres. El Gobierno británico reafirmó su posición sobre las islas y sostuvo que su compromiso con las Malvinas es “absoluto e inamovible”. Además, un ministro de Exteriores británico afirmó que no existe ninguna duda sobre la posición del Reino Unido respecto de la soberanía del archipiélago.
En este contexto, la visita de Milei a Londres quedó fuera de la agenda. El viaje estaba previsto para fines de octubre y contemplaba, entre otras actividades, una conferencia en Oxford. La decisión de suspenderlo se produce después del endurecimiento del discurso oficial sobre Malvinas y de los cruces diplomáticos que generaron las nuevas medidas argentinas.
El giro resulta especialmente significativo porque la relación con el Reino Unido había ocupado un lugar particular dentro de la política exterior de Milei. El Presidente había mantenido una postura más conciliadora en distintos momentos de su gestión y había reivindicado públicamente la figura de Margaret Thatcher.
Ahora, la cuestión Malvinas volvió a ocupar un lugar central en la agenda del Gobierno. Milei anunció sanciones contra empresas que participen de la explotación petrolera en el área disputada y planteó reforzar la presencia argentina en Tierra del Fuego, mientras desde Londres ratificaron que no habrá cambios en su posición sobre las islas.
La suspensión del viaje a Londres aparece así como una de las consecuencias más visibles del nuevo escenario: el reclamo por Malvinas no solo modificó el discurso presidencial y las medidas anunciadas por la Casa Rosada, sino que también terminó alterando la agenda internacional que Milei tenía prevista para las próximas semanas.