Según el reporte, la irregularidad en los créditos de empresas avanzó del 2,9% al 3,1%, mientras que la irregularidad total del crédito al sector privado pasó del 6,7% al 7%. Desde 1816 refuerzan que el deterioro convive con un cierto crecimiento de la economía. Pero como es muy heterogéneo, no logra derramar sobre amplios sectores de la sociedad.
Pese a la nueva suba, en 1816 marcaron que el incremento mensual de marzo fue el menor en un año. La mora avanzó apenas 0,3 puntos porcentuales frente a febrero, algo que abre la posibilidad de que el indicador encuentre un techo durante el segundo trimestre.
Además, la expectativa de una desaceleración inflacionaria podría colaborar con ese escenario si se traduce en una mejora de los salarios reales. Algo que aún no se observa, y tampoco es un proceso automático, ya que una menor inflación también reduce la licuación de las cuotas de los préstamos.
De todos modos, el deterioro sigue siendo generalizado dentro del sistema financiero. De las 30 entidades más grandes en préstamos a familias -que concentran más del 96% del crédito-, en 24 aumentó la irregularidad durante marzo.
Los salarios registrados -que incluyen públicos y privados- aumentaron 1,8% en febrero, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos, mientras que la inflación se posicionó en 2,9% durante ese mes. Se trata de la sexta baja real consecutiva y los haberes acumulan un recorte de 4,33% en los últimos seis meses, según el cálculo de Ámbito en base a datos oficiales.
El dato de salarios de marzo, después de una inflación del 3,4%, anticipa una nueva caída del poder adquisitivo. Aunque de cara a abril los precios se moderaron, una tendencia que el mercado espera que continúe, por lo que en el segundo semestre los haberes podrían recuperar algo de terreno.
En el sector no financiero -que incluye las billeteras virtuales tan utilizadas en los últimos años- la morosidad de los hogares pasó del 29% a superar el nivel clave del 30% y llegó al 30,1% durante marzo. Actualmente, este tipo de financiamiento representa cerca del 17% del total de préstamos a familias si se consideran conjuntamente las entidades financieras y no financieras.
En paralelo al deterioro de la mora, el crédito en pesos al sector privado volvió a caer en abril en términos reales por cuarto mes consecutivo, una dinámica que puede asociarse a la persistencia de tasas activas elevadas. De hecho, la TNA de préstamos personales de bancos promedió el 68,3% en los primeros días hábiles de mayo, prácticamente sin cambios frente a enero y febrero.
Según 1816, las entidades financieras continúan prestando a tasas altas por dos razones centrales: el aumento de la morosidad y la dificultad para proyectar la evolución futura de las tasas en un esquema monetario de “tasa endógena”.