El deterioro también se reflejó a nivel regional. Las principales provincias metalúrgicas del país mostraron caídas interanuales en la actividad. Buenos Aires registró una baja de 5,1%, seguida por Entre Ríos (-4,7%), Córdoba (-3,7%), Santa Fe (-0,9%) y Mendoza (-0,6%).
En paralelo, el empleo dentro del sector continuó mostrando señales de debilitamiento. Según ADIMRA, el nivel de ocupación cayó 2,3% interanual y retrocedió 0,1% respecto de febrero, reflejando el impacto que la menor actividad comienza a tener sobre el mercado laboral industrial.
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, advirtió que el desplome en la utilización de la capacidad instalada es hoy el principal indicador de alarma para el sector. “El bajo uso de la capacidad instalada es el dato más preocupante y el más gráfico de lo que sucede en el sector, porque no nos tenemos que olvidar que el año 2025 contra el año 2024 también había dado una caída. O sea, estamos midiendo caída tras caída”, sostuvo.
En esa misma línea, agregó que “la demanda continúa en niveles bajos en la mayoría de los sectores y las empresas metalúrgicas enfrentan una situación crítica, con márgenes cada vez más comprometidos y un horizonte inmediato muy poco alentador. Este escenario tiene un impacto directo sobre el empleo, configurando un cuadro de extrema preocupación para toda la cadena productiva”.
El informe se conoce en un contexto donde distintos sectores industriales vienen advirtiendo sobre la dificultad para recuperar niveles de actividad, incluso pese a la desaceleración inflacionaria y cierta estabilidad macroeconómica. La caída del consumo interno, el encarecimiento financiero y la apertura importadora aparecen entre las principales preocupaciones del sector manufacturero.