Mabel consiguió el embarazo mediante un tratamiento de fecundación in vitro realizado junto al doctor Matías Colabianchi, de Rosario. La técnica permite que la fecundación se produzca fuera del aparato reproductor y que posteriormente el embrión sea transferido al útero. De esta manera, la reproducción asistida puede permitir un embarazo incluso después de finalizada la etapa reproductiva natural.
Sin embargo, un embarazo a los 62 años es una situación excepcional y se encuentra muy por encima de las edades en las que habitualmente se realizan tratamientos de reproducción asistida.
En Argentina existen criterios etarios para el acceso a estas técnicas. La normativa establece como referencia los 44 años para tratamientos con óvulos propios y los 51 años cuando se utilizan óvulos donados, aunque contempla excepciones y situaciones particulares determinadas por indicación médica.
La edad de Mabel convirtió al embarazo en un caso extraordinario, pero, según su obstetra, la gestación transcurrió sin complicaciones.
La doctora Romina Ruffini, quien acompañó a la mujer durante el proceso, aseguró que se trató de un embarazo normal y destacó especialmente la predisposición de la paciente. “Fue un embarazo totalmente normal. Ella es una paciente muy predispuesta, estaba siempre muy tranquila, muy confiada”, explicó.
La profesional también remarcó que Mabel cumplió con los controles y las indicaciones médicas durante toda la gestación. “Tuvo un embarazo maravilloso y un nacimiento hermoso”, afirmó Ruffini.
Así, después de un proceso que requirió reproducción asistida y un seguimiento médico permanente, Mabel cumplió el deseo de convertirse en mamá por primera vez a los 62 años. David nació sano y ahora ambos comienzan una nueva etapa juntos.