En el reportaje a Infobae En Vivo, la escribana dijo que la compra del departamento de la calle Miró, en el barrio de Caballito, se realizó a través de una “hipoteca por saldo”, sin la intervención de una inmobiliaria. Agregó que las vendedoras fueron acercadas por el propio Adorni, quien era amigo del hijo de una de ellas.
Precisó que se acordó un pago inicial de unos 30 mil dólares y se prorrogó por un año, sin intereses, la cancelación de otros 200 mil dólares. Ese pago, dijo, surgiría a partir de la eventual venta del ya hipotecado departamento de la avenida Asamblea.
“Hay una relación de confianza entre el hijo de una de las vendedoras y los compradores”, justificó.
Lo que no pudo explicar la escribana ante una consulta de los periodistas que la entrevistaron es por qué las propietarias del departamento de Miró decidieron venderle a Adorni el inmueble -difiriendo el pago de la mayor parte del valor- apenas unos meses después de haber adquirido la propiedad de manos del exfutbolista Hugo Morales.
De las declaraciones de Nevechenko se desprende que el departamento de Asamblea le permitió a Adorni adquirir no una sino dos propiedades de un valor muy superior.
Según la escribana, esa propiedad fue hipotecada como parte de un préstamo ofrecido por dos clientas de su cartera y ese crédito se usó para comprar la casa del country de Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. La cuestión es que esa propiedad también fue señalada como la fuente de los fondos que comprometió Adorni para pagar el departamento de Miró.
“La hipoteca de Aasamblea es una hipoteca común, tiene intereses”, precisó Nevechenko tras confirmar que ella consiguió a las dos personas que le hicieron el crédito al jefe de Gabinete. Se trata de dos policías federales, una de ellas retirada.
“Yo le presenté a las prestamistas”, confirmó y agregó que la casa del country no se pagó con un crédito sino de contado “a través de una transferencia”.