El intérprete también ratificó sus críticas al mandatario argentino por su relación con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a quien definió como un “criminal de guerra”. De acuerdo con su explicación, ese respaldo político podía provocar que algunas personas alentaran al rival de la Argentina, pese a reconocer “la calidad indiscutible del fútbol argentino”.
Bardem fue enfático al negar las acusaciones que comenzaron a circular tras sus declaraciones. “Lo que nunca he dicho y nunca diría es si Argentina es un país xenófobo o racista. Eso nunca ha salido de mi boca y nunca saldrá”, sostuvo.
El actor remarcó que por la Argentina siente “mucho cariño, mucho respeto, mucha gratitud y mucha admiración”, tanto en el plano cultural y cinematográfico como en el social, político y personal.
Además, destacó el proceso de memoria, verdad y justicia desarrollado en el país para juzgar los crímenes cometidos durante la última dictadura militar. Bardem consideró que ese recorrido representa una inspiración para España, donde, según señaló, no se produjo un proceso de reparación similar. “Argentina es una inspiración para mucha gente en mi país por el proceso que se ha hecho de reparación para traer justicia a las víctimas de la dictadura militar”, manifestó.
Por último, recordó sus vínculos personales y profesionales con numerosos argentinos que viven tanto en el país como en España. “Gente a la que admiro, respeto y quiero muchísimo”, expresó antes de cerrar el video.
De esta manera, Bardem buscó separar sus cuestionamientos contra Milei de cualquier crítica hacia la sociedad argentina y dejó en claro que su rechazo estaba dirigido exclusivamente a las posiciones políticas del Presidente.