El cruce ante Cabo Verde: Se registró un volumen inusual y masivo de apuestas en la plataforma Polymarket volcándose a la posibilidad de que España no lograra la victoria frente al conjunto africano.
El duelo frente a Arabia Saudita: Llamó la atención la insólita y prolongada demora del sistema VAR para ratificar la anulación de un gol convertido por Ferrán Torres en el marco de la goleada española.
Ambos episodios fueron clasificados bajo el rótulo de “alerta amarilla”, el segundo nivel más leve dentro del protocolo del organismo, que se activa ante movimientos de cuotas inexplicables, rumores en redes o sospechas de tráfico de información privilegiada.
Sobre esto, el especialista Christian Kalb, excolaborador de la entidad, le bajó el tono a la polémica en declaraciones a The Athletic. “Hay muchas explicaciones que no implican manipulación; las alertas pueden responder simplemente a comportamientos atípicos en el mercado o cambios de liquidez”, indicó.
A pesar del informe presentado por la red de monitoreo, desde la FIFA fueron categóricos al desestimar cualquier tipo de maniobra ilícita. “No se detectó ninguna actividad de apuestas sospechosa ni indicios de manipulación de partidos relacionados con ningún encuentro del torneo”, remarcaron desde el organismo radicado en Zúrich.
Además de los dos episodios vinculados a España, el informe del Group of Copenhagen incluyó otras cinco “alertas amarillas” en la cita mundialista:
La expulsión del futbolista sudafricano Themba Zwane en el encuentro frente a México.
Un extraño patrón de apuestas sobre la presencia del estadounidense Folarin Balogun frente a Bélgica, registrado el mismo día en que fue expulsado ante Bosnia y Herzegovina y antes de que se revisara formalmente su sanción.