La policía de Bruselas informó que había autorizado una protesta con hasta 50 tractores, pero al inicio de la tarde del jueves alrededor de 1.000 vehículos agrícolas, en su mayoría con matrículas belgas, habían llegado a la capital. Las autoridades estimaron el número de manifestantes en 7.000 personas, significativamente menos que los 10.000 esperados por el grupo de presión agrícola Copa-Cogeca.
Los enfrentamientos se intensificaron a lo largo del día. Por la mañana, los manifestantes habían lanzado bombas de humo y papas contra las fuerzas del orden, que respondieron con cañones de agua a presión. Más tarde, algunos grupos rompieron ventanas y puertas de cristal, lo que provocó cargas policiales más agresivas.
“Estamos aquí para decir no al Mercosur”, declaró a la AFP el ganadero belga Maxime Mabille. “Es como si Europa se hubiera convertido en una dictadura”, afirmó, acusando a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de intentar “imponer el acuerdo”.
Las protestas se produjeron mientras los líderes de la UE debatían en una cumbre en Bruselas si el bloque debería firmar el acuerdo con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. El pacto, que lleva 25 años en negociación, crearía la mayor zona de libre comercio del mundo.
Los críticos del acuerdo comercial temen que productos básicos baratos puedan inundar el mercado en detrimento de los productores europeos. Los agricultores afirman que facilitaría la entrada en Europa de carne de res, azúcar, arroz, miel y soja producidos por sus homólogos sudamericanos, menos regulados.
Los planes de Von der Leyen de viajar a Brasil este fin de semana para firmar el acuerdo se vieron comprometidos el miércoles después de que Italia se uniera a Francia para solicitar un aplazamiento. No obstante, al llegar a la cumbre del jueves, Von der Leyen dijo que aún esperaba llegar a un acuerdo.
“Es de enorme importancia que obtengamos luz verde para el Mercosur y que podamos completar las firmas”, declaró la presidenta de la Comisión, quien mantuvo lo que calificó de reunión “buena y productiva” con una delegación de agricultores europeos.
El presidente francés Emmanuel Macron advirtió que Francia no apoyaría el acuerdo sin garantías más sólidas para sus agricultores. “Consideramos que aún no hemos llegado a ese punto y que el acuerdo no puede firmarse” tal y como está, declaró a los periodistas. Prometió que Francia se opondría a cualquier “intento de imponerlo”.